El administrador de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), Lee Zeldin, reafirmó su compromiso, y el de la administración Trump, de desmantelar las regulaciones federales que rigen en el sistema de Fluido de Escape Diésel (DEF). Las críticas de los agricultores sobre esta medida se hicieron escuchar y desde la EPA indicaron que buscarán evitar que el apagado de los tractores y la maquinaria suceda en un momento clave para el calendario agrícola.
Qué es el DEF
El Fluido de Escape Diésel es un líquido inyectado en el sistema de escape de los motores diésel modernos para reducir las emisiones de óxido de nitrógeno, uno de los gases más contaminantes. Según los agricultores, el sensor que controla esta detención de emisiones activa lo que llaman «derating», que reduce la potencia del motor drásticamente hasta que simplemente se apaga. Por eso, buscan que la EPA desregule la utilización para amortiguar el golpe económico y poder seguir con la cosecha.
En muchos casos, precisamente en Oklahoma, los agricultores registraron días perdidos esperando a un técnico autorizado para poner a funcionar otra vez las máquinas, pero muchas veces se producen pérdidas parciales o totales de la cosecha en esas temporadas. Además, los mismos agricultores señalaron que la facturación de la reparación en talleres oficiales es costosa, ya que la misma regulación de la EPA no permitía reparaciones independientes.
Zeldin promete más desregulaciones
Según el administrador Zeldin, a cargo de la EPA, el sistema anticontaminación instalado en los tractores más modernos provoca el apagado inmediato en motores en plena cosecha. Ante las múltiples quejas de los agricultores estadounidenses, la administración Trump y la agencia ambiental prometieron eliminar esta regulación durante un acto en Oklahoma el fin de semana pasado, donde Zeldin se lo comunicó directamente a los productores.
Con sus palabras, el titular de la EPA respaldó a los agricultores de Oklahoma y explicó con números concretos ante los productores reunidos en el condado de Logan que muchos agricultores trabajan con márgenes de ganancia bajos y, en años malos, hay operadores que directamente no pueden pagarse un salario a sí mismos. «Un tractor detenido en plena cosecha puede ser la diferencia entre ganar o perder dinero ese mes», añadió.
Hasta este momento, el gobierno federal, desde la segunda presidencia de Donald Trump, ejecutó medidas que van desde la primera reversión de los «derate» junto al Departamento de Agricultura para actualizar el software de los equipos; la EPA emitió una norma formal aclarando que los agricultores ya pueden reparar su propia maquinaria sin llevarla a los talleres oficiales y se anunció a los fabricantes de las máquinas que existen fallos internos en el sistema DEF.
Ahora, en el mes de marzo, Donald Trump confirmó en la Casa Blanca que lanzará una nueva directiva para eliminar por completo el requisito de los sensores de DEF. Con el frente regulatorio derrotado por la EPA y la misma administración federal, el Congreso recibió la llamada Farm Bill, que apunta directamente a los mandatos sobre DEF y las regulaciones de emisiones para tractores. En estos momentos, la legislación espera ser tratada en el Senado y Zeldin lo celebró.
Más anuncios
Según el administrador de la EPA, se implementarán nuevas acciones dentro de la Oficina de Cumplimiento y Aplicación de la agencia, pero no lo expresó con detalles públicamente. Sin embargo, mencionó un indulto presidencial al operador de Wyoming, Troy Lake, condenado por ir contra las regulaciones ambientales. Un gesto de Trump que muestra otra vez la dirección de su agenda. «Nuestro deseo es ir tan lejos como sea posible dentro del marco legal», concluyó Zeldin, reafirmando su postura.
