Los festejos con motivo de los 250 años de la República de EE. UU. sirvieron para que el Departamento del Tesoro pusiera en el mercado de manera pública y definitiva una herramienta financiera para familias estadounidenses. El lanzamiento que hizo fue el inicio de la aplicación total de las Cuentas Trump, que es una aplicación digital de forma tal que se quiere incorporar a las nuevas generaciones en el mercado de valores desde el primer día. La iniciativa apunta a que las familias conduzcan las inversiones de los niños dentro del teléfono.
Control absoluto y aprendizaje financiero al alcance de todos
La renovación de esta plataforma se enfoca en exponer los gráficos de rendimiento. Además, los programadores agregaron tableros de información interactivos donde los padres van a tener opciones como la de agregar aportes automáticos mensuales y las relaciones entre sus cuentas bancarias convencionales y la apertura de cuentas de inversión.
El panel de control está diseñado para que la supervisión del dinero sea muy simple y así se puedan observar los ahorros que se incrementan de manera proporcional al crecimiento de los hijos, con la ventaja de contar con asesoría específica dentro de la misma interfaz del sistema.
Pero el objetivo no es el simple depósito por parte de los padres, sino la comprensión del funcionamiento del juego del capital, por lo que la aplicación incluye quince módulos de aprendizaje financiero diseñados para hacer en familia. A través de lecciones cortas se plantean conceptos complejos como el interés compuesto, la diversificación de carteras (portfolios) o los mercados como generadores de puestos de trabajo. Es una forma de pasar de la teoría dura a la práctica, observando cómo esas lecciones tienen un impacto directo en su propia cuenta de inversión real.
Un empujón desde el sector privado y el Estado
La configuración de una de estas cuentas no contempla ningún costo de mantenimiento, eliminando así la barrera de entrada que suelen tener los bancos tradicionales. La tramitación se realiza directamente a través del portal oficial del programa, donde las familias pueden descargar la app y habilitar el perfil del menor. Desde el lunes 6 de julio, los usuarios ya tendrán habilitados gráficos de rendimiento para seguir la pista de cómo empiezan a moverse los aportes iniciales al ritmo de las compañías de EE. UU.
El sistema es muy interesante porque además da la posibilidad de que el dinero no salga solo del bolsillo de los padres. El programa permite que los empleadores y las organizaciones se sumen con aportaciones gratis a las cuentas de los menores, aunque esos menores no califiquen para recibir los mil dólares de ayuda directa del Tesoro. Tal como han confirmado, más de 50 compañías que ya se han comprometido a sumar aportaciones a los hijos de sus empleados, funcionando como un beneficio laboral libre de impuestos que ayuda a las empresas a retener talento.
La democratización de las acciones a largo plazo
Combinando los aportes automáticos con horizontes de inversión largos, el programa confía en que el tiempo se encargará del trabajo pesado. Hasta 18 años o hasta mayores plazos temporales, los famosos aportes más pequeños pueden llevar mucho tiempo en convertirse en un capital grandísimo por medio de la capitalización. Ese es el bien que le daría al día siguiente la posibilidad de cubrir el costo de la universidad, de levantar el propio negocio, de comprar la primera vivienda o simplemente de asegurar una jubilación digna sin depender extensamente del Estado.
Este lanzamiento de una plataforma tecnológica para el ahorro tiene al mismo tiempo una ruptura en las fórmulas habituales por medio de las cuales el Estado busca fomentar el ahorro previsional y la cultura de inversión a las familias.
