El sueño de la casa propia es difícil de lograr si vives en Florida. Pero algunas personas han encontrado una solución.
Si bien los precios están por los techos y las tasas de interés siguen siendo un obstáculo real, hay una luz en el camino para convertirse en propietario.
Existen por lo menos cinco lugares en el estado donde el gobierno local está abriendo una puerta que muy pocos conocen. ¿Cuáles son y qué tan difícil es acceder a ellos?
Lo que está ocurriendo en el mercado inmobiliario de Florida
Adquirir una vivienda en Florida hoy no es lo mismo que hace cinco años.
El precio medio de una vivienda unifamiliar en el estado se mantiene cerca de su máximo histórico, con tasas hipotecarias que siguen por las nubes y los costos de seguro en aumento. Para miles de familias de ingresos medios, significa que el sueño de tener techo propio se posterga.
Una vivienda unifamiliar típica en Florida cuesta alrededor de seis veces el ingreso medio anual de una familia, una cifra mayor que el promedio previo a la pandemia.
Dicho de otro modo: incluso quien tiene trabajo estable y paga sus deudas a tiempo puede no reunir lo suficiente para el enganche inicial. Ese es el problema que los programas municipales intentan resolver.
El más básico de ellos lleva años funcionando en el condado de Charlotte.
El programa SHIP de ese condado ofrece hasta US$15 000 en forma de préstamo a tasa cero, que solo debe devolverse si la vivienda se vende, se alquila o deja de ser la residencia principal.
Es poco comparado con lo que ofrecen otras ciudades, pero para muchos es la diferencia entre seguir rentando o dar el primer paso.
Los programas hipotecarios que pocos conocen
Más generosos son los programas que operan en ciudades como Clearwater y Coral Springs.
Clearwater ofrece asistencia de hasta US$75 000 para compradores de primera vivienda que cumplan los requisitos de ingresos, mientras que Coral Springs ofrece hasta los US$80 000 del precio de compra.
A pesar de que EE.UU. registra hipotecas inferiores al 6%, estos programas funcionan como segundas hipotecas diferidas a tasa cero. Eso significa que no tienes que pagar cuotas mensuales adicionales durante el tiempo que vivas en la casa.
La deuda solo se activa si vendes, refinancias o dejas de ocupar la propiedad como residencia principal.
Y si esos montos ya parecen importantes, los dos programas que quedan en esta lista los superan con creces.
Uno de ellos, ubicado en el sur de Florida, puede cubrir un crédito favorable de hasta US$190 000, algo que muy pocos compradores saben que existe.
Las ayudas de Florida, un fenómeno único
La primera es Deerfield Beach, Florida.
La ciudad acaba de anunciar la disponibilidad de fondos para el año fiscal 2025-2026, con financiamiento que combina el programa CDBG, el SHIP y el programa HOME para ofrecer asistencia en el pago inicial y costos de cierre a compradores de primera vivienda con ingresos bajos o moderados.
Pero el programa más alto de esta lista está en City of Boca Raton, donde se administra su propio plan de asistencia SHIP para compradores de primera vivienda, y los números son notablemente más altos.
El programa ofrece asistencia de hasta US$175 000 en pago inicial y costos de cierre para solicitantes que califiquen por ingresos y que no hayan tenido vivienda propia en los últimos tres años.
En todos estos casos, los solicitantes deben ser compradores de primera vivienda, lo que en la mayoría de los programas significa no haber tenido una residencia principal en los últimos tres años y contar con ahorros, por lo que es necesario saber cómo proteger tu cuenta bancaria.
Las aplicaciones se procesan por orden de llegada, y los fondos se agotan. Quien llega primero, gana.
Florida sigue siendo uno de los estados con más demanda de vivienda del país, y esa presión no va a ceder pronto. Estos programas no son para todos: tienen límites de ingresos, condiciones de permanencia y fondos que se agotan rápido.
Pero para quienes califican, representan una oportunidad real de dejar de alquilar. Y para que el mercado se reajuste, Rick Scott visibiliza el problema de la vivienda en EE.UU.
