Los informes económicos de junio mostraron datos alentadores para el Gobierno de EE. UU., que atribuye estos resultados a la agenda política implementada por Donald Trump. Este miércoles, Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, confirmó que el país registró la mayor caída mensual de la inflación desde 2020, cuando los precios disminuyeron durante el inicio de la pandemia mundial de COVID-19.
Los efectos de la agenda de Trump
El presidente Donald Trump tiene como una de las prioridades de su administración el repunte de la economía nacional. Para ello, desplegó una exhaustiva agenda política, con recortes, medidas fiscales y otras estrategias para reforzar la actividad productiva del país. Se trata de una postura muy criticada por la oposición y por algunos sectores sociales, debido a las restricciones financieras a programas claves como el SNAP o Medicaid.
Con este objetivo en mente, la administración republicana intenta mantener el balance positivo en sus arcas y convertir nuevamente a Estados Unidos en una potencia económica. Los datos, hasta el momento, muestran un resultado positivo respecto a la estrategia trumpista, pese a las complicaciones en torno al conflicto en Oriente Medio, que tuvo impacto directo en la economía nacional durante estos últimos meses.
Recordemos que hasta junio había una escasez de petróleo global a causa del cierre del estrecho de Ormuz. Dicha situación provocó el incremento del sector energético tanto en Estados Unidos como en el mundo entero, cuyo impacto se sintió en el precio de los alimentos y las tarifas. No obstante, las distensiones y el alto el fuego permitieron una baja en el precio del crudo, algo que terminó siendo positivo para el bolsillo de los ciudadanos.
Celebraciones del Gobierno
Tras la publicación de las estadísticas del mes de junio, el Gobierno de EE. UU. celebró los resultados obtenidos a partir de su política económica y fiscal. Karoline Leavitt compartió un artículo del Daily Wire, que destaca dos datos importantes: el primer desplome inflacionario desde enero y la mayor caída mensual de la inflación desde 2020. Durante el mes de junio, la inflación se situó en un 3,5 %, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
La información compartida en este artículo señala que, desde el inicio de la pandemia de COVID-19, cuando los precios disminuyeron un 0,8 %, no se veía una caída de esta magnitud. «Los precios al consumidor cayeron un 0,4 % en junio, tras haber subido un 0,5 % en mayo», explicaron. Se trata de un descenso que superó las expectativas de todos los analistas, que pronosticaban una disminución del 0,4 % respecto a la tasa anual del 4,2 % en mayo.
No obstante, los informes confirmaron una caída de 0,7 puntos porcentuales con respecto al mes anterior. El Daily Wire explica que estas cifras moderadas pudieron ser posibles gracias a la disminución de los costos energéticos, resultado directo de las distensiones en Oriente Medio. Para el Gobierno y los ciudadanos estadounidenses, esto representa un gran respiro, tras meses de subida en los precios y en los porcentajes de la inflación.
Crece la incertidumbre por las tensiones en Oriente Medio
Si bien los analistas celebran los datos obtenidos durante el último mes, advierten que la situación podría revertirse en un futuro cercano por el aumento de las tensiones en Oriente Medio. Los efectos negativos de la reanudación del conflicto tuvieron efecto directo en el precio del petróleo, que sobrepasó los US$86 por barril, el precio de referencia internacional de crudo más alto del último mes.
«El dato del IPC del martes, más débil de lo esperado, sugiere que el repunte de la inflación provocado por la guerra con Irán se está desvaneciendo, pero esto podría ser solo un alivio temporal, ya que las tensiones se han intensificado en los últimos días», advirtió Skyler Weinand, director de inversiones de Regan Capital, en conversación con CNBC.
