El presidente Donald Trump, en el marco de su segundo mandato, decidió reforzar las políticas a favor del sector agrícola. En poco más de un año, el Departamento de Agricultura de EE. UU. confirmó una mejora para los productores, con más inversiones, planes integrales y nuevos acuerdos comerciales que permitieron disminuir el déficit y aumentar las exportaciones. Según la propia secretaria Brooke Rollins, el camino está marcado y las mejoras serán más evidentes en 2026.
Políticas a favor del sector agrícola
Entre las medidas más destacadas del Gobierno de EE. UU. a favor del sector agrícola, podemos nombrar a la Agenda de Revitalización Rural, la cual busca fortalecer el trabajo en las zonas rurales y el estilo de vida de sus habitantes. Cuenta con 4 pilares, basados en las inversiones y en el incentivo de la producción. A través de esta medida, el Gobierno pretende generar empleos y un impacto positivo en la actividad económica nacional.
Para lograrlo, impulsó políticas como la Ley Integral de Bienestar Agrícola, que inyectaría US$50 millones para el Programa de Transformación de la Salud Rural y US$100 millones en reembolsos de impuestos totales de 2026. A esto se le suman otros beneficios de las Zonas de Oportunidad Permanente y los Fondos de Oportunidad de Calificados Rurales, además de los incentivos para la inversión en el sector privado.
Otra medida importante es la Red Nacional de Campos de Pruebas, diseñadas para reducir costos de los insumos, mejorar la eficiencia general y disminuir la necesidad de mano de obra. A través de nuevas herramientas y tecnología específica, los agricultores podrán tener mejor información para mejorar su producción.
Este programa beneficiará a dos sectores. Por un lado, a las compañías tecnológicas, que recibirán recursos y financiamientos por parte del Departamento de Agricultura para centrar sus esfuerzos en herramientas que solucionen necesidades básicas de las tareas agrícolas. Y los segundos beneficiarios serán los productores, que podrán hacer uso de esas herramientas para reducir costos, riesgos y aumentar la productividad.
Grandes resultados
A un año del inicio del segundo mandato de Donald Trump, los resultados de estas políticas para el sector agrícola fueron notables. En una reciente conferencia de prensa, Booke Rollins, secretaria del Departamento de Agricultura, aseguró que los agricultores y ganaderos estadounidenses finalmente tuvieron un balance positivo, después de tantos años de abandono por parte de la administración anterior.
Según el informe de la funcionaria, el sector logró importantes avances en el frente comercial, con más de 18 nuevos acuerdos promulgados en menos de un año. Esto se vio reflejado en la disminución del déficit, un indicador preocupante durante el gobierno de Biden. «Lo que era un superávit comercial agrícola cuando dejamos el cargo en 2020 se había convertido en un déficit proyectado de US$50 mil millones», resaltó Rollins.
En esa misma línea, destacó que, gracias a las medidas de Donald Trump, se redujo ese déficit en un 42% en un solo año. Dichas políticas también influyeron en las exportaciones, las cuales aumentaron de manera notable entre 2025 y 2026. Según la secretaria de Agricultura, las exportaciones de maíz subieron un 25% y las de etanol, un 20. Sobre las exportaciones de nueces de árbol y de lácteos, incrementaron un 11% y un 17%, respectivamente.
Registros históricos
Además de la disminución del déficit y el aumento de las exportaciones, la secretaria Brooke Rollins informó que las nuevas medidas del Gobierno de EE. UU. también apuntan a expandir la demanda interna, con estrategias como el E15 verano, entre otras. Esto permitió, según la funcionaria, obtener las Obligaciones de Volumen Renovable más grandes de la historia de Estados Unidos.
