Guyana, considerada en el pasado como la nación olvidada de Sudamérica debido a sus niveles históricamente bajos de actividad comercial y su posición geográfica remota, se ha transformado en la economía de más rápido crecimiento del mundo en los últimos dos años, y parece que seguirá creciendo a un ritmo impresionante. Tanto es así que, está entregando el equivalente a 2.000 dólares a cada hogar mientras trabaja para compartir su nueva riqueza petrolera y suavizar el impacto del aumento del costo de vida.
La economía de Guyana, impulsada por el petróleo, ha tenido el mayor crecimiento del PIB per cápita del mundo
Guyana, un pequeño país de América del Sur, ha experimentado el crecimiento más rápido del producto interno bruto (PIB) per cápita en el mundo durante la última década. La mayor parte de este crecimiento se debe a una gran y repentina expansión de la producción de petróleo. En 2020, Guyana comenzó a extraer petróleo. Entre 2020 y 2023, la producción de petróleo del país creció un 425 %.
La situación de este país de 800.000 habitantes comenzó a cambiar en 2015, cuando ExxonMobil anunció el descubrimiento del pozo Liza-1, un enorme yacimiento de petróleo y gas frente a la costa atlántica de Guyana. Impresionado por el potencial del yacimiento, el gigante con sede en Houston, en asociación con el gobierno local y empresas como Hess Guyana Exploration y CNOOC Petroleum Guyana, se centró en explorar la región más grande conocida como el Bloque Stabroek.
A medida que los precios del petróleo se dispararon tras la pandemia de Covid-19 y Estados Unidos y Europa buscaron alternativas al petróleo de Medio Oriente y Venezuela, la economía de Guyana despegó debido al descubrimiento del pozo petrolero Liza-1, creciendo un promedio de más del 40 % al año desde 2020, pese a ser una energía del pasado que nos puede perjudicar mucho.
Eliminar impuesto y regalar dinero a sus habitantes, esto es lo que hace Guyana con las riquezas
El país tiene como objetivo reducir las disparidades económicas de Guyana y aliviar la presión financiera de los habitantes locales. Las autoridades guyanesas han tomado otras medidas para combatir el aumento del costo de la vida. Han eliminado más de 200 impuestos y tasas, entre ellos el impuesto especial sobre el combustible y el IVA sobre el agua, la electricidad y algunos alimentos básicos.
El año pasado también concedieron una subvención única libre de impuestos por valor de unos 120 dólares por persona, a un grupo que incluía a profesores y funcionarios públicos.
Basándose en la cifra más reciente del censo de 264 000 hogares, se estima la escala del programa en el 1,5 % del PIB nacional y el 7,9 % del Fondo de Recursos Naturales de Guyana, que los funcionarios crearon en 2019 para administrar con prudencia los ingresos petroleros del país.
Además, la pequeña nación sudamericana, está donando 2.000 dólares a cada hogar del país.
Su presidente dijo que los pagos en efectivo tienen como objetivo reducir las disparidades y ayudar con los costos de vida más altos.
País diminuto, pero ¿con petróleo y recursos para siempre?
Los abundantes recursos naturales pueden generar un enorme crecimiento económico. Sin embargo, en muchos países en desarrollo, la extracción de estos valiosos recursos paradójicamente deja a los países en peor situación, con economías y democracias más débiles. Los economistas llaman a este fenómeno la maldición de los recursos, y afecta a muchos países de América Latina y más allá.
La vulnerabilidad climática de Guyana pone en duda si es responsable de que el gobierno promueva la perforación petrolera, una práctica que acelera el cambio climático. Considerada la nueva Dubai de América, sus errores como este pueden costarle muy caro al ambiente y otros países.
Los ingresos petroleros a menudo erosionan el buen gobierno. Muchos países en desarrollo carecen de la infraestructura legal para supervisar la gestión de sus nuevos y enormes fondos petroleros. A pesar de todo, el camino hacia una nueva Guyana es largo, y por el momento su economía crece y crece de manera acelerada.
