Este jueves 25 de junio, la Oficina de Análisis Económico (BEA) publicó el informe correspondiente a la inflación de precios en mayo y mostró el nivel más elevado desde abril de 2023, dejando un panorama complicado para el futuro de las tasas establecidas por la Reserva Federal. Según el dato, el PCE, o gastos de consumo personal, subió un 4,1% interanual, superando al 3,8% registrado en abril y coincidiendo con las previsiones del mercado de Estados Unidos.
Explicaciones de la suba
Varios especialistas atribuyen el salto en la inflación estadounidense al conflicto entre Estados Unidos e Irán, que encareció el combustible, con repercusión directa en el precio de las gasolineras de todo el territorio. En promedio, los precios siguen casi un dólar por galón más caros que al comienzo de la guerra, el pasado 28 de febrero, a pesar de que en los últimos días se registró una caída de precios ante la posible paz en la región.
Sin embargo, la tendencia al alza se tradujo no solo en el petróleo, sino en el resto de la cadena de suministro. Aunque en abril impactó, en mayo se vio el verdadero golpe y una subida más pronunciada.
Inflación de mayo de 4,1% interanual
Los precios en Estados Unidos en mayo subieron más de lo que venían haciéndolo hasta este momento y el PCE marcó un alza de 4,1% en comparación con mayo de 2025, siendo el punto más alto desde abril de 2023, según especificaron desde la BEA y su reporte publicado este jueves. El índice de precios que utiliza la Reserva Federal como referencia para decidir si sube o no las tasas de interés registró un fuerte salto y es el criterio más importante para tomar esta decisión.
El informe señala que el PCE refleja cómo los consumidores cambiaron sus hábitos por el encarecimiento de ciertos productos y es más amplio que el índice de precios al consumidor tradicional, ya que captura mejor la realidad del gasto cotidiano de los estadounidenses. En particular, el PCE general interanual es de +4,1%, mientras que el PCE subyacente (sin contar alimentos ni energía) es de +3,4% y el anual, comparado con abril, fue de +0,4%. A la vez, la tasa de ahorro es de 3%, la más baja desde 2022 y otro dato que preocupa en la FED, ya que parte del consumo se financia con tarjetas de crédito o reduciendo el ahorro.
En contrapartida, lo positivo se vio en los ingresos personales, que subieron 0,7% mensual, y los salarios privados también vieron su incremento. En particular, el sector agropecuario recibió su segunda ronda de pagos del Programa Suplementario de Alivio por Desastres a cargo de la USDA, lo que se reflejó en la estadística y alivia a los productores.
Por el momento, las metas de la Reserva Federal parecen ser las mismas e intentarán llevar la inflación otra vez al 2% interanual, pero el dato de mayo de 4,1% no ayuda y la brecha se agranda. A pesar de que las autoridades decidieron no mover las tasas, el debate continúa abierto con un nuevo dato publicado.
Estimaciones oficiales
Desde la BEA marcaron que el PCE general cerrará el año 2026 en torno al 3,6% con la inflación subyacente en 3,3%. Un dato que preocupa y que no está a la par de las proyecciones realizadas antes del inicio del año.
Sin ver a la inflación ceder, la FED también sigue de cerca otro dato que se publicó este jueves, donde se indica que la economía de Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 2,1% en el primer trimestre de 2026, por encima de las estimaciones previstas. Por lo pronto, el reporte de ingresos y gastos personales de junio, el próximo informe esperado, se publicará el 30 de julio de 2026.
