La digitalización y la adopción de las tecnologías de frontera en las redes de distribución se enfrentan a retos estructurales en el ámbito económico, lo que ralentiza la velocidad de su implementación mundial. Según la difusión de la información sobre los sectores de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), la ausencia de incentivos financieros suficientes se erige como uno de los impedimentos para la modernización digital de los sistemas de potencia eléctricos.
Barreras señaladas por los representantes de los actores del sector eléctrico
La realización de las entrevistas y de las consultas con los diferentes actores del mercado del sector eléctrico permitió a IRENA elaborar un inventario sistematizado con los frenos, dificultades o barreras regulatorias o comerciales más relevantes y expresivas que limitan el desarrollo tecnológico. En concreto, todos los consultados y la mayoría de las instituciones entrevistadas identificaron hasta tres barreras que limitan la modernización operativa.
En primer lugar, existen, según estas voces, unos incentivos sumamente limitados, porque las tarifas vigentes en muchos casos no premian la eficiencia que se deriva del lanzamiento de la digitalización, y esto acaba desincentivando a las empresas de servicios a invertir en herramientas de software avanzado.
En segundo lugar, no existe como tal un mecanismo de recuperación de costos, lo que genera una elevada incertidumbre regulatoria en torno a cómo se podrán retornar los costos generados por las inversiones realizadas en infraestructura digital a medio y largo plazo. Por todo esto se frena de la misma forma la participación del capital privado dentro del conjunto de activos de las tecnologías.
Y, por último, los consultores de IRENA advierten una lenta preparación de los mercados, esto es una falta de madurez comercial donde predominan los sistemas de contratación tradicionales y rígidos, lo que una vez más entraría en juego para frenar una expansión masiva de las automatizaciones inteligentes.
La necesidad de utilizar nuevos enfoques en los modelos de inversión tecnológica
IRENA hace énfasis en que se deben adoptar enfoques diferentes en ámbitos tan fundamentales como la tecnología, los modelos de negocio y las fórmulas de inversión. La modernización de los sistemas eléctricos no puede sostenerse únicamente sobre la base de subsidios temporales, sino que requiere la creación de un ecosistema comercial dinámico donde la eficiencia digital se traduzca en ventajas financieras transparentes para los operadores de fletes y servicios de potencia.
Acoplar de forma inteligente la gestión de la red, el rápido crecimiento de fuentes limpias es vital para ofrecer previsibilidad al suministro. Las plataformas digitales permiten coordinar estas plantas descentralizadas, optimizando la inyección y minimizando la varianza técnica. La digitalización se convierte, así, en una herramienta de gran confiabilidad para blindar la soberanía energética de los territorios y proteger el clima de negocios de las industrias sobre aturdimientos externos.
Perspectivas sobre el futuro de la digitalización eléctrica
El balance emitido por IRENA confirma que el éxito de la transición hacia redes eléctricas inteligentes dependerá directamente de la capacidad que los gobiernos deberán tener para diseñar políticas públicas que derriben las actuales barreras financieras.
Un diseño de mecanismos claros de recuperación de costos y la masificación de los incentivos hacia la digitalización es la única vía previsible para lograr que la infraestructura eléctrica alcance altos estándares de resiliencia y seguridad operativa.
Al dotar a las comunidades de herramientas avanzadas de gestión energética, las instituciones no solo mejoran el servicio de las empresas públicas, sino que también edifican una plataforma sostenible, eficiente y totalmente adaptada a los retos medioambientales del futuro. La inteligencia artificial aplicada a la energía debe ir acompañada de arquitecturas de inversiones que permitan convertir las proyecciones tecnológicas que se van desarrollando en un conjunto de soluciones tangibles a escala global.
