La empresa líder en tecnología de última generación se pronunció respecto a la decisión del Departamento de Comercio (DOC) de emitir cartas de intención por el compromiso de desembolsar más de US$2 000 000 000 para el desarrollo de proyectos de computación cuántica de nueve corporaciones.
Trump impulsa la industria tecnológica
El jueves pasado, la cartera, a través de su Oficina de Investigación y Desarrollo de CHIPS, confirmó que envió cartas de intención para manifestar a los titulares de siete empresas de computación y dos fundiciones su interés de abrir las reservas para impulsar trabajos dentro del sector cuántico.
Preocupado por el posicionamiento de la potencia occidental en el tablero geopolítico y la ventaja de China para triunfar en la carrera tecnológica y espacial, el gobierno republicano valora la computación cuántica como una de las áreas clave para garantizar el liderazgo internacional de Estados Unidos.
«El Departamento de Comercio anunció la firma de 9 cartas de intención para proporcionar US$2 013 000 000 en incentivos federales en virtud de la Ley CHIPS y de Ciencia», anunciaron en su sitio web. La medida fue pensada para «acelerar la solución de los desafíos tecnológicos más críticos» y «desarrollar ordenadores cuánticos tolerantes a fallos y a gran escala».
Cabe destacar que el anuncio no es sinónimo de la transferencia directa de fondos, sino que se trata de una apuesta federal por iniciativas clave para obtener avances en defensa nacional, exploración de materiales avanzados e investigaciones biofarmacéuticas, además de «la modelización financiera y los sistemas energéticos».
Por un lado, fueron consideradas candidatas a recibir subvenciones las marcas IBM y GlobalFoundries, dos actores de relevancia en el desarrollo de infraestructura crítica. La primera podría recibir hasta US$375 000 000 para construir una fundición especializada en obleas superconductoras.
La segunda, orientada a expandir la capacidad de producción de chips ópticos o fotónicos, podría cosechar incentivos de hasta un billón. Por otro lado, Atom Computing, Diraq, D-Wave, Infleqtion, PsiQuantum, Quantinuum y Rigetti cuentan con la posibilidad de acceder a US$100 000 000 cada una para diseñar computadoras y procesadores cuánticos que multipliquen la capacidad actual.
De esta manera, la gestión de Donald Trump busca blindar la cadena de suministro nacional. «Estas inversiones estratégicas fortalecerán nuestra industria nacional, creando miles de empleos bien remunerados en Estados Unidos y, al mismo tiempo, impulsando las capacidades cuánticas estadounidenses», afirmó el secretario de Comercio, Howard Lutnick.
El respaldo de NVIDIA
Al tanto de lo sucedido, desde NVIDIA se pronunciaron positivamente, teniendo en cuenta que el respaldo gubernamental es fundamental para que la industria que lidera continúe en expansión. Dedicada a la fabricación de chips, la firma domina hoy el 90% del mercado de partes para supercomputadoras, por lo que el progreso en el área se traducirá en mayor demanda y ganancia.
Asimismo, NVIDIA es socia de ocho de las nueve empresas elegibles para el programa del DOC, por lo que reconoció que la novedad «señala un creciente impulso para la comunidad de computación cuántica y destaca el aumento de la inversión nacional en las empresas que están moldeando la próxima era de la innovación».
La cercanía de NVIDIA con la Casa Blanca
La consolidación de la empresa en el mercado estadounidense no estuvo exenta de polémicas. Pues, tras el regreso de Trump al poder, los lazos comerciales de NVIDIA con Asia fueron considerados un riesgo para la seguridad nacional y la protección de la propiedad intelectual.
En un principio, el primer mandatario dio orden de frenar las exportaciones del gigante, determinación que llegó a su fin luego de un mano a mano con Jensen Huang, titular de la firma que consiguió licencias especiales a cambio de ceder hasta el 15% de las ganancias al Estado.
