Desde la Casa Blanca, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el fin de las exenciones de sanciones para el petróleo de Rusia e Irán con una advertencia del regreso de aranceles a los niveles de julio de 2025. Además, amenazó con posibles nuevas sanciones financieras ampliadas contra Irán y China, con intenciones de reducir el precio del combustible para el próximo verano.
Justificación de las exenciones
El encargado del Tesoro comenzó su intervención en la conferencia, de la cual también participaron Kelly Leffler y Karoline Leavitt, explicando que Estados Unidos se vio beneficiado de los barriles iraníes ingresados al mercado global, que rondarían los 140 millones de barriles, según el propio Bessent. Según lo explicado, se obtuvieron US$2000 millones mediante las ventas de combustible ruso y declaró que, sin esas aperturas al comercio con dichos países, el crudo habría escalado a los US$150 el barril.
«Sin importar las consecuencias, logramos colocar ese suministro entre nuestros aliados y estabilizar el precio del petróleo», añadió para alertar sobre lo que hubiese sido un impacto económico aún mayor. Cabe aclarar que las licencias temporales brindadas por el Tesoro de los Estados Unidos fueron emitidas en marzo y permitían la compra del crudo ruso e iraní para paliar la desestabilización de precios durante el conflicto en Medio Oriente. Con dichas exenciones vencidas el 11 de abril, Bessent aclaró que no volverán a ellas.
Bessent en la Casa Blanca por el petróleo
En un nuevo giro para la economía global del petróleo, Scott Bessent confirmó que no moverán su posición ante las sanciones que permanecen vigentes sobre el petróleo de Irán y Rusia, pero también aprovechó para presionar a China y los acusó de convertirse en un «socio global poco confiable» por acumular reservas de crudo y restringir exportaciones de ciertos bienes durante el conflicto en Medio Oriente.
«No renovaremos la licencia general sobre el petróleo ruso, ni tampoco la licencia general sobre el petróleo iraní», comenzó declarando el secretario del Tesoro para añadir: «Ese era petróleo que estaba en el agua antes del 11 de marzo, así que todo eso se ha utilizado». Según el propio encargado de la economía, indicó que el crudo iraní en tránsito vence el 19 de abril, por lo que las imposibilidades de comercialización aplicarán para lo que suceda posteriormente a finalizar el plazo.
Más adelante, para profundizar en el enfrentamiento económico con China, acusó al país asiático de comprar más del 90% del crudo de Irán, equivalente al 8% de las necesidades energéticas totales de China. A la vez, respecto a supuestos fondos iraníes en cuentas de bancos chinos, Bessent advirtió: «Deben saber que esto será el equivalente financiero de lo que vimos en las actividades cinéticas». Sin embargo, a pesar de las declaraciones del Tesoro, no se han identificado públicamente movimientos de esta naturaleza que podrían terminar en sanciones a China.
Ligado a la situación, Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, confirmó que Donald Trump, en conversación con Xi Jinping, señaló que China no habría enviado armas a Irán durante la guerra en Medio Oriente y Bessent añadió que, tras el anuncio de aranceles hacia una gran cantidad de países por parte del presidente estadounidense, el déficit comercial con China ha disminuido significativamente. «Esperamos que la tendencia continúe», sumó.
El valor del combustible
Actualmente, el galón de combustible ronda los US$4 en Estados Unidos, pero Bessent se mostró optimista y cree que, entre el 20 de junio y el 20 de septiembre, «volverá a los US$3». No obstante, aclaró que dependerá exclusivamente de la reapertura del Estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde transita el 20% del petróleo global.
