El secretario del Tesoro intentó enviar un mensaje tranquilizador a los mercados y les aseguró que, progresivamente, se está habilitando la circulación por el estrecho de Ormuz. Asimismo, Scott Bessent reconoció la efectividad del programa de reaseguro marítimo que impulsaron la DFC y Chubb, con el aval del gobierno republicano.
Bessent vaticina la reactivación del estrecho de Ormuz
Luego de intensas semanas en las que los estadounidenses sufrieron los efectos de la volatilidad del precio del petróleo, Scott Bessent reapareció en compañía de su primer mandatario para asegurar que el país está retomando el control sobre la problemática.
A raíz del bloqueo del estrecho de Ormuz, que permanece bajo dominio de las fuerzas extremistas de Irán, las cuales restringieron la circulación de las embarcaciones asociadas a Israel y Norteamérica, la escasez de crudo puso en alerta a los mercados que, de inmediato, reaccionaron con el incremento del valor de los hidrocarburos.
Pese a ello, el riesgo de que el barril roce los US$200 pareció disiparse tras el anuncio de Donald Trump, quien señaló que su equipo de negociadores se encuentra en conversaciones con la cúpula iraní para resolver un acuerdo que ponga fin al conflicto bélico.
En este escenario, el presidente se mostró hoy acompañado por el titular del Tesoro, Scott Bessent. Y, desde la Casa Blanca, ambos defendieron la narrativa de que la normalización del transporte por el estrecho y la estabilización del crudo están próximas.
«Hemos tomado medidas para garantizar que el petróleo varado en el mar esté disponible para el mercado global», sostuvo Bessent. De esta manera, la gestión republicana se adjudicó el esfuerzo por desbloquear el paso y permitir que el suministro energético llegue a todo el mundo, mientras se mantiene en discusión con la OTAN.
A continuación, el funcionario aseguró que, a día de hoy, observan «un mayor movimiento de mercancías dentro y fuera del golfo», y defendió que la situación fue posible gracias a la implementación del programa de reaseguro de buques, con el que el gobierno de Estados Unidos respalda la navegación de barcos petroleros por la zona crítica.
«Acciones audaces, como el programa de reaseguro marítimo de la Corporación Financiera de Desarrollo, pronto brindarán a los transportistas de la región del Golfo un nivel de seguridad sin precedentes», vaticinó.
El plan de reaseguro del DFC y la empresa Chubb
Frente al temor de los buques a aventurarse a navegar por las aguas del golfo en medio de la guerra, y la especulación de las empresas aseguradoras que incrementaron sus tarifas para garantizar la cobertura de los usuarios ante posibles ataques, Estados Unidos tuvo que diseñar una estrategia para ofrecer garantías a los transportistas.
Y, de la mano de la empresa Chubb, la Corporación Financiera de Desarrollo (DFC), a cargo de Benjamin Black, dispuso un fondo de US$20 mil millones para la cobertura de daños. Con esta maniobra, la administración pretendió reanimar el circuito de crudo en la zona y, a la vez, descomprimir los mercados.
La medida, lejos de pasar desapercibida, fue estudiada por la senadora demócrata Jeanne Shaheen, quien emitió una nota dirigida al director de la DFC, al que solicitó expresamente el esclarecimiento del origen de los fondos que conformarán la abultada cifra, dado que la oficina de Black no contaría con el presupuesto suficiente.
Sin titubeos, Shaheen deslizó la idea de que los millones destinados a cubrir eventuales perjuicios a los buques podrían provenir de los aportes de los ciudadanos, por lo que exigió que los responsables de la iniciativa se pronuncien al respecto ante el Congreso.
El rol de Venezuela
Ante la prensa, el secretario del Interior, Doug Burgum, también reconoció el valioso aporte que representa el petróleo importado desde Venezuela para el abastecimiento de Estados Unidos en este crítico momento. Según sus cálculos, el país caribeño elevó en un 50% su producción petrolera desde que reavivó sus vínculos comerciales con Estados Unidos, abasteciendo a las refinerías norteamericanas de la costa del golfo.
