El senador Tim Scott hizo pública su adhesión a una nueva iniciativa legislativa cuyo título es Ley SHIPS para Estados Unidos (SHIPS for America Act), la cual está dirigida a reformar y revitalizar de manera profunda el sector de la industria marítima en el país. La propuesta legal tiene como objetivo implementar el exitoso modelo que se inauguró con la «Línea de zonas de oportunidad» dentro del muy estratégico sector de los astilleros, con la finalidad de revitalizar de manera seria la base industrial marítima del país y hacer crecer notablemente la mano de obra que contribuye a la producción de embarcaciones.
Enfoques científicos y el déficit estructural en el mercado de carga comercial
La escala del déficit de transporte marítimo de Estados Unidos ha quedado al descubierto después de rigurosos exámenes técnicos y de mercado. Investigaciones y análisis científicos realizados por la Fundación Heritage muestran que el país necesita urgentemente más de 1300 barcos comerciales de todas las clases. Esta ampliación de la flota es necesaria para contrarrestar el abuso de la economía por parte de Beijing y garantizar con éxito la satisfacción de las necesidades logísticas de las fuerzas armadas en situaciones de alta inestabilidad internacional.
A la vista de la magnitud de la vulnerabilidad detectada, los especialistas manifiestan que el involucramiento de los países aliados será una pieza técnica clave para seguir consolidando la evolución de tal rendimiento. La urgencia de la reforma radica en que la demanda mundial de nuevos barcos de carga, en el transcurso de los próximos años, se encuentra en vías de superar la capacidad constructiva de los astilleros.
Con la intención de aprovechar dicha oportunidad de mercado y volver a situarse por delante de sus competidores en el tráfico internacional de mercancías, la Ley SHIPS trata de refundir en el cuerpo normativo del país las orientaciones de las ordenanzas ejecutivas anteriores, proporcionando a la industria la base de planificación de alta solidez y predictibilidad de las inversiones de capital durante la próxima década.
Zonas de Prosperidad Marítima y excelencia operativa en el financiamiento
La estructura financiera y de operaciones de la reactivación de la navegación se cimenta en la creación de herramientas para incentivo fiscal y para la protección de las inversiones. El Congreso ha adoptado el concepto de las Zonas de Prosperidad Marítima (Maritime Prosperity Zones), un modelo diseñado a partir de un decreto presidencial que ha llevado a socios estratégicos como Japón y Corea del Sur a movilizar recursos hacia la logística de EE. UU.
Estas zonas de desarrollo están pensadas para reducir los impedimentos operacionales y disminuir los niveles de incompetencia operativa en la construcción de nuevos complejos de navegación, tanto de capital nacional como extranjero.
Alianzas multilaterales y resistencia ante regulaciones internacionales de carbono
La reconversión del poder marítimo de EE. UU. requiere un importante componente de cooperación internacional propio del ámbito diplomático y regulatorio. El senador Scott y otros referentes del sector marítimo sugieren la creación de un Grupo Marítimo de Naciones, una estructura multilateral paralela al G7 que incluya a países con visiones de mercado similares.
Este bloque asumirá la tarea técnica de garantizar la existencia de rutas de transporte de confianza y la reconstrucción de las reglas del mercado global, logrando que los astilleros nacionales puedan competir en igualdad de condiciones y luchando contra la depredación de las prácticas comerciales de los competidores transnacionales.
Una de las principales misiones de este nuevo grupo internacional será coordinar la posición de los aliados ante las reglas de alcance global en discusión, como las restricciones de «carbono cero» que impulsa la Organización Marítima Internacional (OMI). La industria advierte que ciertas reglas ambientales de carácter restrictivo pueden actuar como un freno para el desarrollo de la manufactura pesada.
