A través de un mensaje en Truth Social, Trump defendió la entrada en vigencia de la Orden Ejecutiva «Restaurando la Integridad del Sistema Financiero de Estados Unidos», que buscará asegurar que los inmigrantes ilegales no cuenten con acceso a los beneficios expedidos por instituciones financieras.
Trump quiere «limpiar» el sistema financiero de la presencia de inmigrantes ilegales
Tal y como lo prometió, el presidente republicano dedica su segunda gestión a combatir la inmigración ilegal como parte del proyecto «Make America Great Again», con el que busca priorizar los intereses de los estadounidenses por encima del compromiso social con extranjeros de bajos recursos que buscan asilo en EE. UU.
Como primer paso, la Casa Blanca restringió la emisión de visas con el endurecimiento de los requisitos para ingresar al país, además de haber expresado sus intenciones de poner fin al derecho a la ciudadanía de nacimiento para los hijos de residentes ilegales.
En simultáneo, y pese a las masivas críticas que suscitaron, el ICE consolidó su presencia en estados con marcada presencia de extranjeros para detener a aquellos en situación irregular y garantizar su deportación. En este escenario, el gobierno amplió su cartera de recursos legislativos para asfixiar a esta población.
El 19 de mayo, las autoridades federales pusieron sello y firma a «Restaurando la Integridad del Sistema Financiero de Estados Unidos», Orden Ejecutiva cuya implementación quedó a cargo del Tesoro y tiene como premisa fundamental prevenir la incursión de los inmigrantes sin autorización en el sistema financiero y bancario.
En sus palabras, el primer mandatario explicó que «el acceso a los sistemas financieros de nuestra nación debe limitarse a quienes tienen derecho legal a estar aquí y participan en actividades comerciales lícitas y legítimas». Por ello, buscará «impedir que los bancos, las tarjetas de crédito y las instituciones financieras» admitan transacciones con indocumentados.
Fiel a su discurso criminalizante, Trump alegó que estos usuarios utilizan las garantías que ofrecen los bancos para facilitar el lavado de dinero vinculado al «tráfico de personas, el narcotráfico, la inmigración ilegal y los cárteles criminales».
En consecuencia, adelantó que cualquier cuenta que sea utilizada para favorecer el flujo de dinero en estos grupos (incluyendo las de empleadores que pagan en negro) o para almacenar la asistencia social, será dada de baja.
Principales puntos de la Orden Ejecutiva
Según confirmó el Tesoro, la nueva normativa, que entrará en vigencia cumplidos 60 días desde su anuncio, reforzará los requerimientos para abrir cuentas, por lo que el número ITIN y las matrículas consulares no serán suficientes para completar el trámite.
Asimismo, el texto contempla la modificación de los estándares de admisión de los bancos, para que estas entidades computen el «riesgo de deportación» de los solicitantes antes de aprobar hipotecas, expedir tarjetas de crédito y dar acceso a préstamos vehiculares.
Entre los puntos más polémicos, la medida sentencia a empleadores a excluir a los extranjeros irregulares de sus plantas de trabajo, dado que el pago de salarios informales también será sancionado con la suspensión de la cuenta del titular. Finalmente, está previsto el embargo de los fondos depositados en las cuentas restringidas para su reintegración al erario público.
«No es ridículo, sino profundamente peligroso, que cualquier inmigrante ilegal pueda simplemente presentar una licencia de conducir de un estado demócrata o un documento fronterizo de Biden y tener acceso ilimitado al sistema financiero estadounidense», sentenció al respecto el presidente.
En defensa del ICE
El republicano aprovechó la ocasión para reiterar su respaldo a los operativos del ICE, ante la insistencia de los críticos demócratas que cuestionan el financiamiento otorgado al organismo, señalado por llevar a cabo prácticas que transgreden los derechos humanos.
