La gestión republicana celebró el esfuerzo de los emprendedores estadounidenses que cooperan con la expansión del mercado. De camino al 250 aniversario de la libertad, la administración se jactó de los logros «sin precedentes» que redefinieron la industria manufacturera nacional.
Semana Nacional de las Pymes
En el marco del proyecto MAGA, el progreso de las pymes es una de las prioridades del gobierno de Donald Trump, que apuesta a potenciar la industria local y dar impulso a los productos de origen nacional por encima de las alternativas extranjeras.
El año pasado, el presidente desató polémica con el inicio de la guerra comercial que tuvo como principal fin restringir la importación de bienes originarios del exterior en el circuito comercial estadounidense, para repuntar la macroeconomía.
La medida fue una demostración de las claras intenciones del primer mandatario de recuperar los valores nacionalistas como principio orientador para encaminarse hacia el podio del tablero geopolítico, en plena competencia con China.
Pero lejos de tratarse de una política aislada, los funcionarios de Trump pusieron en marcha la implementación de paquetes legislativos diseñados para motivar a los pequeños empresarios a seguir apostando en el país.
Al respecto, Kelly Loeffler destacó que, bajo la agenda de «Estados Unidos Primero», lograron la recuperación de 36 000 000 de emprendimientos que «ahora tienen la confianza para contratar, reinvertir y expandirse, dando paso a una era histórica de crecimiento sostenido».
En la Semana Nacional de las Pequeñas Empresas, la administración renovó su compromiso con el sector y reunió a 130 empresarios para compartir la celebración junto al presidente, esta tarde en Washington.
Al tomar la palabra, el mandatario ratificó que la prosperidad de la economía nacional se debe a las modificaciones normativas y burocráticas que su gabinete se atrevió a llevar a cabo en beneficio de los empresarios.
«Estamos eliminando 129 regulaciones absurdas por cada nueva que aprobamos, y gracias a estas políticas que impulsan el crecimiento, nuestra economía está en auge y la construcción de fábricas ha aumentado considerablemente», manifestó, además de asegurar que las inversiones se triplicaron durante su gestión.
En agradecimiento, tomó la palabra Andrew Saville, presidente de la firma Coosa Steel, quien subrayó el estímulo que representaron los aranceles de Trump: «Lo que nos llevó directamente a la cima fueron sus aranceles… Todos los empleos que se estaban yendo a China, ustedes los trajeron de vuelta, y eso realmente nos llevó al siguiente nivel», afirmó.
Las políticas clave para impulsar a las pymes
Desde la Casa Blanca, aprovecharon la efeméride para destacar los esfuerzos en pos del desarrollo empresarial e industrial. En primer lugar, citaron el alivio fiscal como una de las políticas determinantes para sentar las bases para el ahorro y la reinversión.
En este sentido, subrayaron la importancia de la Ley de Recortes Fiscales para las Familias Trabajadoras, que incluyó el aumento del salario neto y la ampliación de las Zonas de Oportunidad para atraer capital a las comunidades desatendidas.
Otro de los pilares mencionados fue la desregulación, que habilitó la eliminación del pago de más de US$110 000 000 000 «en onerosos costos regulatorios para las pequeñas empresas, lo que permite a los propietarios centrarse en el crecimiento en lugar del cumplimiento normativo».
Asimismo, recordaron el otorgamiento de préstamos por parte de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) por US$45 000 000 000.
Apuesta por una cadena de suministro nacional
Como otra de sus metas fundamentales en materia económica, el gobierno destacó la consolidación de una cadena de suministro 100% estadounidense que permita a la nación prescindir de recursos extranjeros para producir bienes. En este sentido, subrayó la importancia del portal Make Onshoring Great Again para facilitar el acercamiento entre empresarios locales.
Cabe destacar que este modelo está siendo priorizado en el desarrollo de la industria de los minerales críticos, para garantizar que la potencia americana cuente con herramientas de obtención y procesamiento de la materia prima para la fabricación de elementos de última tecnología.
