El representante del Distrito 17 de Nueva York ratificó los beneficios que la Ley de Recortes Fiscales para Familias Trabajadoras trae a la economía doméstica en plena crisis inflacionaria. Según sus estimaciones, el alivio fiscal tiene un impacto positivo en el costo de la crianza de los hijos.
La Casa Blanca promueve el «alivio histórico» a los bolsillos de sus contribuyentes
Desde su retorno al poder, Donald Trump dejó en claro que priorizará el bienestar de los estadounidenses por encima de otras demandas. Bajo la consigna Make America Great Again, la administración puso en marcha una serie de políticas económicas destinadas a compensar los números en rojo heredados de la gestión anterior y a proteger a los contribuyentes.
Entre ellas, se encuentra la Working Families Tax Cuts Act o Ley de Recortes Fiscales para Familias Trabajadoras, que fue aprobada en 2025 y tiene como objetivo aumentar el ingreso neto disponible de los trabajadores a través de recortes impositivos.
Mediante la aplicación de descuentos por hijo y el incremento de la deducción estándar, entre otros incentivos, el gobierno logró un aumento de los reembolsos en un 11%, una reducción fiscal promedio de US$7000 a pequeñas empresas y beneficios como la exención de impuestos sobre propinas y horas extra, que alcanzaron a 4 000 000 y 20 000 000 de contribuyentes, respectivamente.
«Esta legislación histórica está devolviendo más dinero a los bolsillos de los estadounidenses que trabajan arduamente», defendieron desde el oficialismo. Por su parte, el senador John Cornyn (Texas) estudió los progresos registrados hasta ahora y agregó que la ley también representa una mejora en el acceso y la asequibilidad de los servicios médicos.
El funcionario subrayó la inversión sin precedentes que atrajo la implementación de la ley y permitió la creación del Programa de Transformación de la Salud Rural, el acceso a servicios de telemedicina sin el abono de tarifas extra y a cuentas de ahorro para la salud.
Al respecto, el representante newyorkino en el Congreso, Mike Lawler, hizo foco en el aumento del crédito tributario por hijo, que permitirá a los tutores ahorrar dinero para costear los gastos de la crianza.
Impacto en el hogar
Lawler recogió las preocupaciones en torno a las dificultades financieras que deben afrontar los ciudadanos con hijos, en un país en plena transición económica. Según sus cálculos, el aumento de la deducción estándar y la condonación de porcentajes de deuda de acuerdo a la cantidad de hijos «se traducen en impuestos más bajos y un mayor salario neto».
Como vocero del Distrito 17, el dirigente destacó el alivio fiscal como herramienta fundamental para motivar a las familias de los condados de Rockland, Westchester, Putnam y Dutchess, que deben responder por gastos de vivienda, transporte, educación y alimentos.
«Con la fecha límite para la declaración de impuestos acercándose, esto significa un alivio real para los padres trabajadores», afirmó. Y, en un mensaje a favor de la natalidad, ratificó la responsabilidad del Estado de garantizar respaldo económico a los aportantes. «Porque criar una familia no debería significar verse abrumados por impuestos más altos», concluyó.
Jeanne Shaheen también vela por las familias
En el marco de la discusión por la legitimidad de la guerra arancelaria de Trump, y luego de que la Corte Suprema invalidara la política económica exterior de la gestión republicana, la senadora demócrata lanzó un proyecto de ley que exige el reembolso de los impuestos que los estadounidenses se vieron obligados a pagar por la importación de productos.
Según afirmó, la crisis económica, que se vio agravada por el desabastecimiento de crudo a nivel mundial, representa un desafío para los ciudadanos de a pie, que están sujetos a los vaivenes de precios en las góndolas. «Es fundamental que las familias y las pequeñas empresas estadounidenses reciban la ayuda que necesitan», sentenció.
