En los últimos años, el almacenamiento de baterías comenzó a ganar protagonismo, convirtiéndose en una alternativa interesante para los sistemas eléctricos de todo el mundo. El 2025 fue un año de puro crecimiento para este sistema de energía, con un rápido desarrollo en diversos países y una importante extensión de mercado. Según un informe de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), el crecimiento durante este año alcanzó velocidades récord.
Ventajas frente a la crisis
La crisis provocada por el cierre del estrecho de Ormuz hizo resaltar las ventajas del sistema de almacenamiento de baterías. En este marco de escasez de petróleo, muchos países comenzaron a buscar opciones de energía confiables, que les permitan alcanzar una independencia energética y evitar escenarios como este en el futuro. Entre las principales opciones aparecieron las baterías, las cuales cuentan con características interesantes.
Morgan Lyons, director de la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA), destacó la facilidad de su construcción y los bajos costos de este tipo de sistemas, lo que la convierte en una gran opción frente a una crisis. Además, su capacidad de almacenar energía barata durante el día y despacharla durante la noche, cuando los precios son más altos, marca una ventaja competitiva que lo posiciona muy bien dentro del mercado global.
Su implementación en EE. UU.
A inicios de la semana pasada, la Comisión de Energía de California (CEC) aprobó un ambicioso proyecto a través del programa de certificación por adhesión voluntaria. Se trata del sistema de almacenamiento energético en baterías Potentia-Viridi, el cual se convierte en el tercer gran proyecto aprobado bajo esta vía de tratamiento acelerado. Asimismo, el Estado Dorado da un gran paso en su agenda de transición energética.
De acuerdo con el comunicado oficial, el sistema de energía de almacenamiento se implementará en el este del condado de Alameda y estará a cargo de LLC, una subsidiaria de Clearway Group. A través de esta fuente, el sistema podrá almacenar la energía solar excedente o la electricidad de bajo costo y utilizarla cuando sea necesario. Posee una potencia de 400 W y permitirá una descarga de 3200 megavatios-hora, lo que representa un fortalecimiento en la confiabilidad de la red eléctrica.
Crecimiento certificado
La aprobación del almacenamiento en baterías en California es tan solo una muestra de la incorporación de esta fuente al sistema energético global. Según los datos recopilados por la IEA, hubo un fuerte crecimiento en 2025 de esta herramienta multifuncional, la cual sirve para ampliar la gama de servicios críticos en un marco de crisis energética como el actual. Países como Australia y Arabia Saudita son los principales países donde se desarrollan este tipo de almacenamientos.
Los plazos de construcción y desarrollo relativamente cortos, sumados a los bajos costos de los proyectos, les confieren una ventaja evidente en sistemas que buscan capacidad flexible con rapidez. Estas características llevaron a un incremento notable en su adopción durante el 2025, que fue del 40% respecto al 2024, según la Agencia Internacional de Energía.
Esto marca una tendencia de expansión evidente a nivel global, siendo Australia y Oriente Medio los lugares en los que más se notó esta adición, con un crecimiento de 8 GW y 3 GW, respectivamente. En porcentajes vinculados a la capacidad instalada gestionable, el almacenamiento de baterías representa alrededor del 18% en Australia, un 7% en China, un 5% en EE. UU. y un 4% en Europa.
Estas cifras demuestran la rapidez con la que este sistema se está convirtiendo en una parte importante de los sistemas energéticos del mundo. Según el informe publicado por la IEA, el despliegue continuo del almacenamiento de baterías está siendo liderado por China, Estados Unidos y Europa.
