La industria solar en EE. UU. mostró un desarrollo sólido durante los últimos años, consolidándose como una de las fuentes energéticas más importantes en la actualidad. Según un reciente informe de la SEIA, las baterías atraviesan una época de auge, con un crecimiento anual del 70 %. La tendencia de los sistemas de almacenamiento se mantendría en alza de cara a los próximos años, donde se verá otro salto considerable.
Los sistemas solares avanzan a paso firme
En diversas regiones, como California y Texas, el uso de paneles solares y sistemas de baterías de almacenamiento provee un alto porcentaje de energía, incluso alcanzando récord de producción dentro de la red general. Un ejemplo de ello pueden ser los datos publicados recientemente por la Universidad de Stanford, que confirman el punto más alto en producción de energía solar y de descarga en baterías dentro de la red eléctrica de California.
De acuerdo a los informes, el Operador Independiente del Sistema de California (CAISO, por sus siglas en inglés) registró su punto más alto a nivel solar: 23,49 GW y un máximo de generación por baterías de 57,71 GWh por día. Dichos datos demuestran que el aporte diario promedio de energía solar pasó de 115,3 a 175 GWh por día, mientras que el de baterías escaló de 10,6 a 44,8 GWh diarios, manteniendo la tendencia alcista de los últimos 3 años.
Texas también demuestra con datos duros el crecimiento de esta industria. En 2025, el estado sureño duplicó su capacidad solar con 11 gigavatios, consolidándose como un líder en energías renovables dentro del país. Así también registró un récord de almacenamiento de energía solar a gran escala, con capacidad de abastecer hasta 675 000 hogares. Estas cifras son el resultado directo de las políticas estatales a favor de mejorar la eficiencia energética y responder a la alta demanda.
El auge de las baterías
Este martes, la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA) compartió un informe de Heatmap, donde confirma el crecimiento imparable de las baterías en EE. UU. Según los datos expuestos, la capacidad de estos sistemas de almacenamiento de energía ha crecido un promedio del 70 % en los últimos tres años. Entre los desarrolladores y las empresas de servicio público han añadido un total de 8,3 gigavatios de capacidad tan solo en los primeros seis meses del 2026.
Dicha cifra aumentará de cara al 2027, añadiéndose otros 14 gigavatios, según las estimaciones. Desde el organismo explican que este crecimiento se debe al sistema utilizado por las baterías de iones de litio, que permiten construir instalaciones de almacenamiento de manera rápida a lo largo de todo el país. Esto convierte a las baterías en una gran opción, pese a que no sean fuentes limpias en sí mismas.
El informe señala que este auge fue beneficioso para diferentes sectores, permitiendo una estabilidad dentro de la economía de la energía limpia. Esto es algo que se puede ver en empresas como Ford y General Motors, que han invertido en tecnología de baterías a gran escala o incluso han reconvertido sus antiguas líneas de producción de vehículos eléctricos para fabricar estos sistemas.
Una traba para el crecimiento de estos sistemas
Según los datos publicados por Heatmap, actualmente existe un total de 74 gigavatios de proyectos de baterías pendientes en todo el país, mientras que alrededor de 34 iniciativas, que suman al menos 6,1 gigavatios, se han cancelado en los últimos años. Se trata de un escenario complicado, provocado por las regulaciones impuestas por la administración de Donald Trump para las fuentes renovables.
Recordemos que el Gobierno federal mantiene una postura firme a favor de los combustibles fósiles, por lo que su agenda está enfocada en el crecimiento de este sector. Por lo tanto, los proyectos vinculados a la energía solar o de almacenamiento quedan relegados, con burocracias de alto nivel que derivan en suspensiones o pausas interminables.
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