California reportó cifras históricas de generación de energía solar durante los primeros cinco meses del 2026. En contraste, la EIA registró el descenso de la producción de gas natural, que cayó un 60%. En estas condiciones, el estado acelera su transición energética y se posiciona como uno de los líderes en protección ambiental.
La energía solar se abre paso en EE. UU.
Ante la expansión de los centros de datos, la incapacidad de las redes eléctricas tradicionales de abastecer la sofisticada infraestructura de la inteligencia artificial quedó en evidencia, dado el incesante consumo que requieren los sistemas automatizados para continuar operando.
Entre las opciones barajadas, la energía nuclear resultó una de las mejores candidatas para funcionar como suministro para estas instalaciones críticas, aunque también cobraron fuerza alternativas como la energía eólica y la energía solar.
Tratándose de una industria en pleno crecimiento y en período de aceptación en EE. UU., los detractores de las fuentes limpias no tardaron en hacer oír su voz. Tal fue el caso de parte del gabinete de Donald Trump, que no dudó en descalificar sus propiedades argumentando que su dependencia de la naturaleza le otorga carácter inestable.
En más de una ocasión, figuras como el secretario del Departamento de Energía, Chris Wright, o el propio primer mandatario, ratificaron su interés de continuar dando impulso a la cadena de suministro de los hidrocarburos, considerando que se trata de la fuente más segura.
Pese a las circunstancias, el avance de las energías renovables no se detuvo, sumando más de 6 000 000 de instalaciones fotovoltaicas en lo que va del 2026, y con proyecciones como la de la SEIA, que calcula que, hacia 2030, aumentaría la capacidad solar en 40 GW anuales.
El caso de California
En esta línea, un nuevo informe de la EIA asegura que California se está convirtiendo en el epicentro del movimiento renovable, con una generación de energía solar que creció 21% durante los primeros cinco meses de este año, en comparación con el mismo período en 2024.
En concreto, se trabajó con los datos recogidos por el California Independent System Operator (CAISO), donde además se detectó que «la energía solar a gran escala generó más electricidad que el gas natural diariamente en el 82% de los días durante los primeros cinco meses de 2026, frente al 21% en 2024 y 2025».
La entidad atribuyó el despegue de los paneles de luz al mejoramiento de la capacidad de generación energética y de almacenamiento en baterías, que se afianzaron en los últimos dos años. «De abril de 2024 a abril de 2026, la capacidad solar a gran escala aumentó un 19% hasta alcanzar los 25 gigavatios (GW), y la capacidad neta de almacenamiento en baterías aumentó un 79% hasta los 16 GW», detallaron.
Según explicaron, las baterías facilitan la reserva de los excedentes de los rayos diurnos para aprovecharlos ante la oscuridad de la tarde y de la madrugada, lo que permite a estos sistemas competir con las plantas de gas natural a toda hora.
EIA también se refirió al impacto de la importación de fuentes baratas, provenientes de otros estados, que compiten con la oferta local. De esta manera, pese al crecimiento de la demanda interna, lo cierto es que California se ve opacada por los proveedores del Pacífico Noroeste.
La influencia de SunZia
A las ofertas de bajo costo debe sumarse una nueva variable: la presencia de SunZia, el parque eólico más grande de EE. UU. Ubicado en Nuevo México, el megaproyecto absorbe actualmente gran parte de la demanda californiana, ofreciendo precios atractivos al mercado.
El gigante fue puesto en marcha este mes, y su infraestructura le asegura la capacidad de generar hasta 3650 MW, además de la posibilidad de abaratar los costos en las facturas de luz de sus usuarios en Arizona y California.
