El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó las últimas medidas del presidente Donald Trump y lo acusó de «querer hacer que la contaminación vuelva a ser grande». A través de una conferencia de prensa, el demócrata confirmó que encabeza el grupo de 25 estados que buscan revertir la decisión de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) de eliminar la norma que clasifica las emisiones de gases de efecto invernadero de los vehículos como una amenaza para la salud pública.
Avance en California
Gavin Newsom, mientras profundiza en su disputa con el gobierno federal, publicó esta tarde, en su cuenta oficial de X, una serie de logros conseguidos por su gestión en California ligados a lo climático: «Dos tercios de la red eléctrica estatal se alimentan ya de energía limpia, más de 2,5 millones de vehículos son eléctricos, 201 000 cargadores públicos instalados que superan a los surtidores de gasolina y 17 000 MW de almacenamiento en baterías». Respecto al último dato, el gobernador señala que solo China supera esta marca.
Para concluir, Newsom añadió: «Los cínicos decían que era imposible». La brecha entre la mirada de California y la administración Trump respecto a la energía limpia llega a un nuevo capítulo. Según datos oficiales, 9 de cada 10 días, el estado gobernado por Newsom funciona con energía limpia y redujo un 21% las emisiones, en contraste con la Casa Blanca, que eliminó la base legal para regularlas.
Regulación climática: California lleva al gobierno a juicio
El estado de California encabeza una coalición integrada por fiscales generales de 25 estados que buscan revertir la última decisión de la EPA que revoca el «hallazgo de peligrosidad», tal como se conoce a la ley que establece la peligrosidad de la polución producida por los vehículos. Según lo hizo saber Gavin Newsom, la demanda fue presentada en el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D.C., la número 63 presentada contra la administración de Donald Trump.
El grupo demandante está formado por el fiscal general Rob Bonta, la Junta de Recursos del Aire de California, el gobernador de Pensilvania, el propio gobernador de California, fiscales generales de otros estados, 10 ciudades y condados. Durante una conferencia de prensa realizada para detallar la demanda, Newsom expresó que las consecuencias de la eliminación de esta norma climática podrían traer más emisión de gases de efecto invernadero, más inundaciones, incendios y sequía, junto a una suba de las tarifas de servicios públicos.
Además, señaló que las primas de seguros, debido a los últimos desastres naturales, también podrían incrementarse, ya que las pérdidas ascendieron a alrededor de US$ 1000 millones anuales. «Vamos a ver más polución a medida que el gobierno federal abandona e intenta retroceder de su rol de regularlas apropiadamente», expresó el gobernador.
Alertando acerca de lo que considera el daño ambiental que podría causar esto, dijo: «El riesgo climático es riesgo financiero. Se está volviendo inasegurable, y los californianos lo entienden». Para finalizar, expresó, como en reiteradas ocasiones, que «la probabilidad de tener más desastres provocados por el clima se ve potenciada exponencialmente».
Nueva advertencia
Tras la exposición frente a la prensa, Newsom escribió otra vez en su cuenta de X y dijo: «California está demandando a la administración Trump por derogar indebidamente la base de toda la regulación federal sobre la contaminación climática. La EPA tiene la obligación, en virtud de la Ley de Aire Limpio, de proteger la salud y el bienestar públicos de los contaminantes atmosféricos, incluidos los gases de efecto invernadero». A la vez, reiteró su mensaje de que no existe una dicotomía entre energía limpia y economía fuerte.
