La administración de Donald Trump, a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha comunicado eliminara las regulaciones sobre los gases de efecto invernadero producidos por fábricas y automóviles en el teritorio estadounidense. Esto será mediante la revocatoria de la declaración de peligro dictaminada en el año 2009, durante el mandato de Barack Obama.
Para la administración Trump el control de las emisiones es exagerado
La decisión de desregular en materia relacionada con las emisiones de gases de efecto invernadero es el paso lógico a las acciones de la actual administración de Estados Unidos, que ha dado señales claras de estar contra cualquier teoría que avale el cambio climático como un problema para el planeta. Así lo han hecho saber diferentes voceros en cada oportunidad en la que ha correspondido sentar una posición al respecto.
Uno de ellos, el Secretario de Energía, Chris Wright, ha señalado que los objetivos de reducción de emisiones de estos gases planteado por la ONU son ridículos y no tienen un basamento científico. Además, propone que este tipo de controles conlleva al empobrecimiento de las naciones, basados en la ilusión de la transición energética, cuyos costes ambientales, a su juicio, son superiores a sus beneficios en el mismo sentido.
La medida es útil para proteger la economía
La decisión de reducir las regulaciones sobre los gases de efecto invernadero fue informada por el propio Lee Zeldin, Director de la EPA junto con Chris Wright, Secretario de Energía, los cuales resaltaron que el objetivo de estas acciones está totalmente alineado con el deseo de los estadounidenses en cuanto a la protección de la economía del país, en consonancia con el plan de «Hacer América Grande Otra Vez».
Durante el evento llevado a cabo en Indiana, dentro de las instalaciones de una concesionaria automovilística ambos secretarios señalaron que la eliminación de esta directiva permitirá dar libertad a los fabricantes en cuanto a la contaminación por gases vehiculares, de chimeneas, plantas eléctricas, e incluso industrias generadoras de metano, óxido nitroso, perfluorocarburos, dióxido de carbono y otros gases contaminantes.
EPA sugiere que establecer límites a la emisión de gases fue una decisión apresurada
A juicio de Zeldin, la adopción de límites en las emisiones contaminantes fue producto de un análisis apresurado con el que se vió afectada la producción y por consiguiente el crecimiento económico de los Estados Unidos. En ese sentido, entre los argumentos para revocar la Ley de Aire Limpio es la falta de rigor científico para limitar las emisiones. Además de no delegar en la EPA un criterio claro para la imposición de los límites.
Así, la Agencia señala que la norma pudiera estar errada en cuanto a los parámetros establecidos para determinar un daño directo a la salud humana por estas emisiones, de forma que esta derogatoria significaría un avance en lo económico y en lo productivo, sobre todo en el sector automotriz, sin representar retrocesos en cuanto a la afectación de la salud de los estadounidenses.
Revocatoria consolida posición de Trump frente al cambio climático
Aunque para que sea efectiva la decisión debe cumplir plazos de consulta y recepción de comentarios públicos durante 45 días continuos, ya diversas compañías de automóviles circulan por fuera de las regulaciones de emisiones desde sus modelos 2022. Igualmente, la EPA y la Secretaria de Energía aseguran la aprobación de la misma como un hecho histórico en torno a la legislación ambiental de los Estados Unidos.
En ese sentido, a pesar de las críticas que pudieran surgir por parte de organizaciones ambientalistas, la revocatoria definitiva de la norma sobre emisiones de gases de efecto invernadero es un paso más en el camino que ha diseñado el presidente Donald Trump, dentro del cual el cambio climático es un invento diseñado para empobrecer y destruir la riqueza y la productividad de las naciones.
