Seis apagones en pocas semanas tenían desconcertados a los vecinos de Cambria.
La electricidad se iba casi siempre alrededor del amanecer y nadie entendía muy bien por qué.
No había una tormenta detrás de los cortes ni una falla evidente que explicara lo que estaba pasando.
Hasta que PG&E encontró al responsable.
Y no era precisamente lo que los vecinos esperaban.
¿Qué estaba dejando sin electricidad a este pequeño pueblo de California?
Por qué Cambria empezó a quedarse sin electricidad
Desde mediados de julio, los habitantes de Cambria empezaron a notar un patrón bastante extraño.
La luz se cortaba de repente, casi siempre alrededor del amanecer, y podía tardar cerca de una hora en volver.
Para algunos era simplemente una molestia. Para otros, el problema era mucho más serio.
Había personas que dependían de equipos médicos conectados a la corriente y restaurantes que necesitaban empezar a preparar la comida antes de abrir.
Y los apagones seguían ocurriendo.
Al principio, PG&E solo tenía una explicación bastante general: algún animal estaba entrando en contacto con las líneas eléctricas.
Pero faltaba saber cuál.
Mientras tanto, en las redes sociales los vecinos empezaron a compartir sus propias teorías.
Seis apagones y una pista que se repetía
Desde mediados de julio, PG&E registró seis interrupciones relacionadas con el mismo problema.
Incluso hubo días en los que la electricidad llegó a cortarse dos veces.
Pero había una pista que se repetía una y otra vez.
Los apagones ocurrían casi siempre alrededor del amanecer.
También había una razón por la que un incidente aparentemente pequeño podía dejar a los vecinos sin electricidad durante cerca de una hora.
PG&E utiliza un sistema de seguridad conocido como EPSS.
Cuando detecta un posible problema en las líneas, puede cortar la electricidad en apenas una décima de segundo para evitar que se produzca una ignición.
El corte es casi instantáneo, pero recuperar el servicio lleva más tiempo.
Antes de volver a conectar la electricidad, los técnicos tienen que revisar el circuito y comprobar que sea seguro.
Solo faltaba resolver una cosa.
¿Qué animal estaba provocando todo aquello?
Los responsables eran pavos salvajes
Después de investigar los incidentes, PG&E finalmente encontró la respuesta.
Eran pavos salvajes.
Estas aves suelen dormir en árboles cercanos a las líneas eléctricas y pueden terminar posándose sobre los cables cuando se desplazan por la zona.
Y ahí estaba el problema.
Los pavos son aves bastante pesadas. Cuando se impulsan para levantar vuelo desde una línea, pueden hacer que los conductores comiencen a balancearse.
Si dos líneas se acercan demasiado o llegan a tocarse, el sistema de seguridad reacciona y corta inmediatamente la electricidad.
El horario de los apagones también tenía sentido
Ocurrían alrededor del amanecer, justo cuando las aves comenzaban a moverse.
Una vez que PG&E descubrió lo que estaba pasando, tomó una medida bastante simple: aumentó la separación entre las líneas
Así, si un pavo vuelve a posarse sobre ellas y las hace oscilar al despegar, habrá menos posibilidades de que los conductores lleguen a tocarse.
Durante semanas, los vecinos de Cambria buscaron una explicación para aquellos cortes que aparecían una y otra vez a primera hora del día.
Al final, no había una complicada falla escondida en la red.
Había pavos levantando vuelo.
Y algo tan cotidiano terminó siendo suficiente para dejar a un pueblo sin electricidad seis veces.
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