Las tormentas severas de la noche pasada en el sur de Texas han dificultado la cuestión logística, además de realizar diferentes cortes de suministro en las áreas de servicio de CPS Energy. La compañía señala a través de un comunicado que sus equipos de respuesta inmediata están desplegados para restablecer la electricidad de forma segura, pero las inundaciones repentinas y las malas condiciones de las carreteras han hecho imposible el acceso a las áreas afectadas. Las inundaciones también han bloqueado las carreteras y se espera que la duración de la restauración sea más larga de lo habitual.
Efectos sobre el suministro y las áreas críticas en San Antonio
De acuerdo con el reporte oficial de este martes 21 de abril, las tormentas eléctricas que han venido acompañadas de lluvias torrenciales han tenido como consecuencia la activación de 24 interrupciones dentro de la red y ha afectado a un total aproximado de 5523 clientes que han quedado sin electricidad. Los efectos han sido especialmente fuertes en el sector oeste y noroeste de la ciudad, afectando explícitamente a los municipios 78253, 78250 y 78245 como consecuencia de los daños que causaron las ráfagas de viento y las descargas atmosféricas que destruyeron transformadores y líneas de distribución.
Las cuadrillas de CPS Energy están en una carrera contrarreloj por estabilizar la red. No obstante, la saturación del suelo y el desbordamiento de los arroyos locales han convertido a algunas carreteras en trampas de agua para los camiones pesados o los equipos de elevación, lo que ha impedido que lleguen al punto de la falla. Esta situación ha determinado que los centros de despacho tengan que recalcular las rutas de acceso y priorizar la seguridad del tráfico antes de las reparaciones técnicas.
Seguridad ciudadana: «Trate cada línea como si estuviera viva»
Dada la gran cantidad de daños, CPS Energy ha comenzado a recordar las advertencias de seguridad más críticas que debe cumplir la gente. La advertencia más fuerte es el riesgo de los cables eléctricos caídos. CPS Energy indica que la población no debe acercarse, ni tampoco conducir sobre ninguna línea que caiga en el suelo, tratando la línea en el suelo del mismo modo que una normal. Cualquier línea que caiga al suelo en el terreno o que esté húmedo o inundado puede dar lugar a una descarga mortal.
Asimismo, CPS Energy recuerda que una ley estatal está vigente a fin de obligar a los conductores a reducir la velocidad o bien cambiar de carril al desplazarse junto a vehículos de emergencia y de mantenimiento que están trabajando en las carreteras. En condiciones de visibilidad muy baja por la lluvia, esta norma de tráfico es la que resguarda, en el más alto grado posible, la vida de aquellos operarios que se encuentren trabajando para llevar a cabo las tareas de reparaciones.
El informe inmediato de cables caídos en el número de emergencia de la compañía es de vital necesidad para que los técnicos puedan aislar las zonas como de riesgo admonitorio evitando la ocurrencia de accidentes.
Inversión en resiliencia y monitoreo en tiempo real
A pesar de los inconvenientes actuales, la capacidad de respuesta de CPS Energy se fundamenta precisamente en una infraestructura que ha recibido inversiones de millones en los últimos años para reforzar la resiliencia ante el clima extremo. La adición de sistemas de monitoreo digital permite a los usuarios seguir la evolución de las reparaciones a través del mapa de apagones de la compañía mediante monitoreo en tiempo real.
La gestión de este tipo de desastres naturales pone de relieve la necesidad de disponer de una red eléctrica soberana, robusta y resiliente. San Antonio, como nodo económico vital de Texas, necesita la estabilidad del suministro de electricidad para operar hospitales, servicios de emergencias e industrias.
