Este jueves, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó la ley H.R. 5587, conocida como Harnessing Energy At Thermal Sources Act (Ley HEATS), que permite simplificar el sistema de permisos para proyectos de energía geotérmica en tierras no federales. Según la votación, 231 votos se registraron a favor y 186 en contra, con un respaldo tanto de demócratas como de republicanos.
El proyecto que avanza
La Ley HEATS, impulsada por la republicana de California, Young Kim, establece que los proyectos de energía geotérmica no estarán obligados a obtener el aval federal de perforación cuando el gobierno estadounidense posea menos del 50% del territorio de subsuelo geotérmico en cuestión, siempre y cuando se tengan los permisos estatales vigentes. Según la propuesta legislativa, se modificaría la llamada Geothermal Steam Act de 1970 y se reduciría su rango de importancia federal según la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA).
Sumado a esto, el proyecto de ley, que ya consiguió la mayoría de votos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dejaría fuera del alcance de la Ley de Especies en Peligro de Extinción establecida en 1973 a los proyectos geotérmicos para solo sujetarse a las normativas propias del caso energético.
Ley HEATS: aprobada para la energía geotérmica
Con el objetivo de simplificar los permisos para el avance de la energía geotérmica en Estados Unidos en tierras no federales, la Cámara Baja de Estados Unidos dio el visto bueno con mayoría de votos para seguir adelante con la Ley HEATS. De este modo, la dirección en política energética de la administración Trump ve con buenos ojos aprovechar el calor natural de la Tierra para generar más electricidad. La impulsora de la ley, Young Kim, promete que los precios de la energía bajarán en un futuro gracias a todos los proyectos de energía limpia, estable y renovable.
La nueva ley eliminaría la necesidad de permiso federal de perforación, por lo que alcanzaría solo con el permiso estatal correspondiente. A la vez, las revisiones ambientales referentes a la Ley NEPA, las consultas de la Ley de Especies en Peligro de Extinción y la necesidad de esperar 30 días para comenzar los proyectos después de obtener el permiso estatal serán eliminadas.
Sin embargo, lo que no cambiará es que la ley continuará protegiendo a las tierras indígenas y reservas nativas. Además, según el texto de la H.R. 5587, las regalías al gobierno federal se mantendrán. Un punto importante de la modificación que ya consiguió la aprobación de los representantes es que solo aplicará cuando el gobierno federal posea menos del 50% del subsuelo que se busca aprovechar para la energía geotérmica. En caso contrario, deberá obtenerse el permiso federal estipulado por la Geothermal Steam Act.
La ley queda pendiente de aprobación en el Senado y, de ser aprobada, deberá ser firmada por el presidente Donald Trump para su plena aplicación. «La Ley HEATS elimina burocracia innecesaria, fortalece nuestra seguridad energética y nuestras cadenas de suministro, y pone en línea energía más asequible y confiable», escribió Young Kim para celebrar la aprobación en primera instancia.
Junto al apoyo de otros tantos representantes republicanos y demócratas, el presidente del Comité de Recursos Naturales, Bruce Westerman, de Arkansas, emitió un comunicado oficial y dijo: «Insto al Senado a actuar rápidamente para aprobar este proyecto de ley y ayudar a reducir los costos de energía para las familias estadounidenses».
Empresas involucradas
Según analistas, Altius Minerals es una de las empresas que podría verse favorecida en mayor medida por la modificación de la ley, ya que cuenta con intereses en las energías renovables y podría reorientar sus inversiones al sector geotérmico. Por otro lado, Ormat Technologies, líder en energía geotérmica, ya cuenta con la experiencia en el sector y tiene facilidad para explorar en tierras no federales.
