La cartografía del consumo energético del mundo exige una búsqueda continua de fuentes alternativas de generación que aseguren el suministro urbano, garantizando la preservación de las metas medioambientales de sostenibilidad. En este marco de transformación, Estados Unidos ha dirigido sin duda su mirada hacia aquellos recursos que se hallan justo debajo de la superficie del suelo americano. Mediante la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica (HGEO) el Departamento de Energía (DOE) ha catalogado la energía geotérmica como una alternativa renovable de importancia crucial para la proyección estratégica.
Generación continuada de energía y versatilidad con respecto al cambio climático
La principal ventaja que permite el uso de los yacimientos térmicos respecto a las otras opciones de generación de energía sustentables es que la geotermia puede operar sin interrupciones las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana, sin que existan períodos de inactividad.
Esto hace que la geotermia funcione como una energía base permanente, ininterrumpida y no dependiente de factores climáticos externos, como el viento o la luz del sol. Esta disponibilidad constante hace a la red eléctrica nacional más resiliente y proporciona potencia firme, flexible y segura para alimentar los principales centros de consumo.
El potencial de este recurso presenta un campo de aplicación muy amplio en los usos civiles e industriales, de menor a mayor complejidad técnica a medida que se taladra más profundo. En el nivel más superficial de la tierra, a unos pies de profundidad, las propiedades del almacenamiento térmico de la tierra permiten la implementación de sistemas de calefacción y refrigeración muy eficientes para viviendas y empresas agrícolas.
Ampliación geográfica de la tecnología y creación de empleo técnico
El desarrollo de las plantas geotérmicas a lo largo de la historia ha estado limitado a áreas concretas del planeta, con unas determinadas características geológicas, relacionadas generalmente con los bordes de las placas tectónicas. Esta situación hizo que, en consecuencia, únicamente áreas como Islandia, Filipinas o el oeste de los Estados Unidos pudieran hacer uso comercial del vapor que produce la tierra.
El avance continuo de las tecnologías de perforación y mapeo permite ampliar el potencial geográfico de este recurso y contribuye a la localización de reservorios potencialmente aprovechables a lo largo de todo el territorio de EE. UU.
La expansión de dicho mercado energético también sirve como un motor para la creación de miles de empleos técnicos de calidad en el interior de las provincias. El montaje y la operación de las nuevas centrales hacen necesario el despliegue de ingenieros, geólogos, perforadores y mecánicos de gran nivel. Así, la diversificación de la matriz eléctrica permite utilizar la valiosa experiencia y el conocimiento del sector energético tradicional para reconvertir a la fuerza de trabajo hacia actividades limpias, contribuyendo a la evolución social de las comunidades rurales.
Financiamiento federal en la investigación básica y el proyecto FORGE
Para evitar que los tiempos estimados para el descubrimiento de yacimientos a escala de gigavatios se prolonguen indefinidamente, el Departamento de Energía apoya económicamente las actividades de las oficinas de geotermia (OG).
Los subsidios federales están al servicio de la mejora de la caracterización profunda de los recursos disponibles y del desarrollo de innovaciones técnicas aplicadas a las herramientas tecnológicas específicas y a materiales de alta resistencia. El Gobierno está interesado en perfeccionar los métodos de perforación profunda y destinar dinero público a la mejora de las capacidades de almacenamiento de las plantas de producción existentes.
El núcleo científico de esta política pública se agrupa en el Observatorio de Frontera para la Investigación en Energía Geotérmica (FORGE), campo especializado y dedicado a desarrollar, probar y acelerar innovaciones en Sistemas Geotérmicos Estimulados (EGS).
