Por primera vez, se está produciendo hidrógeno de origen nuclear en Estados Unidos, en la central nuclear de Nine Mile Point, en el norte del estado de Nueva York. Es una de las cuatro plantas piloto de hidrógeno nuclear que han recibido apoyo del Departamento de Energía de Estados Unidos. Esto nos hace preguntar ¿Estamos retrocediendo otra vez a la temida nuclear? ¿No hay suficientes fuentes de energías renovables? Veamos un breve análisis de este tipo de energía y por qué no es recomendada para una transición verde.
La locura de incluir reactores nucleares para producir hidrógeno
El nuevo sistema de generación de hidrógeno de la empresa Constellation en Nine Mile Point, produce hidrógeno sin emisiones utilizando la electricidad generada en la planta para dividir el agua en hidrógeno y oxígeno. También están en marcha otros tres proyectos de demostración de hidrógeno alimentado con energía nuclear.
Se trata de hidrógeno rojo o púrpura (conoce el arco iris del hidrógeno), que se obtiene por la electricidad de centrales nucleares, considerando que a pesar de ser la energía nuclear una energía limpia en emisiones de carbono, presenta riesgos ambientales.
De acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), una producción grande de hidrógeno podría abastecer a la siderurgia, la producción de cemento y otras industrias pesadas de alto consumo energético, que representan más de una quinta parte de las emisiones nacionales de carbono, además de abastecer de combustible a barcos, aviones y camiones.
Pero algunos ambientalistas y expertos en energía se preguntan si invertir tanto dinero en hidrógeno rojo, podría desviar fondos de estrategias de descarbonización más eficaces. Incluso una planta denominada “verde”, que funcione con energía no renovable como es la nuclear, podría no proporcionar los beneficios prometidos de reducción de carbono y potencialmente incluso aumentar las contaminaciones.
El hidrógeno rojo o púrpura: ¿Volveremos a la energía nuclear de hace 50 años?
Como un déjà vu estamos volviendo a retomar una energía que quedó en el pasado por sus peligros potenciales. Si bien los defensores de la energía nuclear afirman que, puede funcionar de la mano con las energías renovables, cada vez resulta más claro que la energía nuclear actúa como un obstáculo para la generación de energías renovables y la eliminación gradual de los combustibles fósiles.
Una transición rápida requiere el uso de tecnologías y soluciones existentes que se pueden implementar fácil, como las energías renovables, principalmente la solar y la eólica, la eficiencia energética y la flexibilidad del sistema. Durante años, los nuevos proyectos de energía nuclear en Europa, han estado plagados de retrasos y, junto con una fuerza laboral no capacitada, no pueden soportar la velocidad de descarbonización necesaria.
Un estudio independiente de Greenpeace Francia, que mostró que al invertir 52 000 millones de euros en una combinación de infraestructura eólica terrestre y paneles fotovoltaicos en grandes tejados, sería posible evitar cuatro veces más emisiones de CO2, que invirtiendo la misma cantidad en la construcción de seis reactores nucleares.
Los residuos nucleares siguen siendo un riesgo para todo el mundo: los residuos nucleares suponen un riesgo
A pesar a que no todos los reactores son iguales que en Chernóbil y aseguren tener mejores controles de accidentes, esto no lo exime de otros problemas, como enfermedades asociadas por radiación, mayor contaminación y residuos tóxicos que hasta el día de hoy, no se tiene una respuesta clara sobre como deshacernos de ellos.
Japón ya produce el temido hidrógeno rojo y está influenciando para que otros países lo adopten, como ahora Estados Unidos. Pero esto es riesgoso para la salud de todos los seres vivos, incluidos los humanos. La gestión de cualquier instalación de almacenamiento futura, seguiría estando sujeta al riesgo de desastres naturales y decisiones de generaciones futuras, mientras que actualmente, sin soluciones a largo plazo, los riesgos se están desplazando cada vez más hacia el almacenamiento provisional, que no estaba previsto para el suministro actual y la duración del almacenamiento.
