¿Energía solar bajo tierra? Suena extraño, pero en Europa ya es posible. Se trata de la energía solar fotovoltaica, o agrofotovoltaica, una excelente oportunidad para abordar dos desafíos en Europa: la transición energética y la seguridad alimentaria.
Uso de la tierra tanto para la agricultura como para la generación de energía solar
Gracias al uso combinado del suelo para la generación de energía y la producción agrícola o ganadera, la agrivoltaica se está convirtiendo en una herramienta esencial para avanzar hacia la “agricultura inteligente” y compensar las consecuencias del cambio climático.
La idea de combinar distintos tipos de energía renovable con la agricultura fue concebida por primera vez en 1981 por los alemanes Armin Zastrow y Adolf Goetzberger, fundador del Instituto Fraunhofer de Sistemas de Energía Solar ISE. Colombia es uno de los primeros en aprovechar la agrovoltaica.
Este modelo de agricultura sostenible, consiste en la instalación de paneles solares fotovoltaicos en terrenos destinados a cultivos o ganado, con lo que se dota a los terrenos de una doble finalidad: la producción agrícola o ganadera y la generación de energía solar, una fuente de electricidad renovable, infinita y ecológica.
¿Pueden los cultivos crecer mejor con paneles solares?
En las extensiones agrovoltaicas, los paneles se instalan sobre estructuras o cables a varios metros del suelo para permitir el acceso de la maquinaria agrícola. El sistema también puede modificar la orientación de los paneles para maximizar su eficiencia basándose en un modelo matemático que recibe datos de los sensores instalados en la finca.
También ajusta las zonas de sombra en función de las condiciones meteorológicas y las necesidades de los diferentes cultivos, adaptándose así a sus fases de crecimiento.
Utiliza el espacio sombreado debajo de los paneles solares para cultivar. Esto aumenta la eficiencia del uso de la tierra, ya que permite que los parques solares y la agricultura compartan terreno, en lugar de hacer que compitan entre sí.
A veces es necesario colocar los paneles solares en altura o suspendidos para que las plantas puedan crecer debajo de ellos. Otra opción es colocarlos en los techos de los invernaderos. Esto permite que llegue suficiente luz y agua de lluvia a los cultivos, además de proporcionar acceso a la maquinaria agrícola.
¿Cómo podría la agrovoltaica ayudar a abordar el cambio climático?
Aumentar la capacidad de energía solar del mundo será un factor importante para resolver la ecuación de la sostenibilidad. Al mismo tiempo, la ONU estima que la población mundial aumentará en aproximadamente 2000 millones de personas en los próximos 30 años y que la tierra es un bien escaso.
La agrovoltaica es una forma de utilizar la misma superficie de tierra para producir más alimentos y al mismo tiempo aprovechar más fuentes de energía renovable. En Europa, utilizan paneles solares colocados a varios metros del suelo, con espacios entre ellos. La sombra que generan los paneles protege a las verduras del estrés térmico y la pérdida de agua.
Esto ha permitido que los agricultores rurales puedan cultivar una mayor variedad de cultivos de mayor valor. El proyecto aprovecha de manera eficaz la energía del sol dos veces. Conoce también la energía solar nocturna desde el espacio con este invento.
Si se pudieran incorporar paneles solares a los invernaderos, los resultados podrían ser especialmente transformadores. Se dice que la agricultura en invernadero produce diez veces más alimentos que la que se cultiva en campo abierto, pero puede requerir diez veces más energía.
En Francia también se está llevando a cabo un proyecto piloto en el que se instalarán más de 5.000 paneles solares en una granja de la ciudad nororiental de Amance. Se espera que los paneles se conecten a la red en diciembre y podrían producir 2,5 megavatios de energía en horas de mayor sol.
