Chris Wright, el secretario de Energía de los Estados Unidos, anticipó que el gas natural es el pilar fundamental de la política energética de la administración Trump y señaló que China incrementará sus compras de petróleo estadounidense luego de la cumbre celebrada en Beijing entre los mandatarios de las dos potencias. Como parte de una entrevista en Golden Pass LNG, en Port Arthur, Texas, el titular del Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) dejó declaraciones importantes respecto al rumbo energético del país.
Contexto a favor de la extracción estadounidense
Durante su viaje a China, el presidente Donald Trump declaró que acordó que el país asiático comprará petróleo crudo estadounidense y la noticia repercutió de inmediato en los mercados: las acciones del mercado petrolero global fueron al alza. Sin embargo, desde Beijing no confirmaron el acuerdo. La decisión marcaría un giro en la tendencia reciente, donde Estados Unidos se posicionaría como el mayor exportador de petróleo y gas natural.
En medio de la incertidumbre, Chris Wright dio su respaldo al presidente estadounidense en uno de los complejos de exportación de gas natural licuado más importantes del país, propiedad de ExxonMobil y Qatar Energy.
El horizonte puesto en el gas natural, según Wright
Chris Wright aprovechó el clima de optimismo generado por la cumbre entre los líderes de Estados Unidos y China para señalar que «la superpotencia energética de los Estados Unidos es el gas natural» y amplió la tendencia con datos referidos a que, en los últimos 15 a 20 años, la fuente de energía de más rápido crecimiento en el mundo fue el GNL. «La demanda de gas natural es insaciable en este momento», añadió.
Para reforzar el mensaje de la Casa Blanca y el Departamento de Energía, la entrevista brindada por el secretario se llevó a cabo en una de las apuestas más grandes en materia de gas natural: en la terminal Golden Pass, una infraestructura de exportación de última generación y que tiene un potencial amplio para la expansión del mercado.
Respecto a la situación del Estrecho de Ormuz y el bloqueo que continúa imposibilitando la navegación con normalidad, con las amenazas iraníes por cerrarlo, Wright dijo que el precio no subió a US$200, como muchos analistas proyectaban, porque «la agenda de dominancia energética del presidente Trump así no lo quiso», en referencia a la política de aumento de producción impulsada por la administración.
Luego sumó: «El mundo sabe que él está totalmente comprometido con aumentar la oferta». Estos dichos se suman a la respuesta militar de Estados Unidos, que envió tres destructores de la Marina para escoltar a los buques petroleros.
En la misma entrevista, además de recalcar la preponderancia que tendrá el gas natural en un futuro, habló respecto a que los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que duplicarán la capacidad de su oleoducto que rodea Ormuz y se activan otras rutas alternativas como la del puerto de Yanbu en el Mar Rojo. «Veremos la capacidad de los nuevos oleoductos a través de los Emiratos. Habrá otras rutas para que la energía salga del Golfo Pérsico», prometió para finalizar.
El plan de la administración Trump
Tal como lo destacó el secretario del Departamento de Energía, la administración Trump apunta a tres frentes: presionar a Irán para llegar a un acuerdo para la libre circulación en Ormuz, posicionar a Estados Unidos como proveedor de reemplazo para China y aumentar la producción y exportación de crudo y de gas natural, dejando al país como uno de los máximos referentes del mercado por su poderío energético. «La gente se da cuenta de que esto no es un mundo nuevo, es un bache en el camino y lo superaremos», concluyó.
