Los centros de datos, el avance de la IA y las economías digitales impulsan un creciente aumento de la demanda de electricidad en todo el mundo. En este marco, se plantea un complicado desafío: cómo brindar una infraestructura capaz de respaldar esta actividad. Desde IRENA señalan a las energías renovables como una solución, que ya se implementó con éxito en diferentes países.
En busca de soluciones urgentes
En el marco del 31.º Consejo de IRENA, los miembros discutieron las necesidades existentes en torno al crecimiento de la inteligencia artificial y las economías digitales. Más que nada, hicieron hincapié en la creciente demanda energética que esta actividad necesita, la cual pone en jaque la capacidad del sistema eléctrico tradicional. Asimismo, las energías renovables, como la solar o la eólica, se erigen como grandes alternativas para fortalecer el suministro.
Un reciente informe de la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA) plantea a las fuentes renovables como una alternativa mucho más práctica y económica para reforzar el sistema eléctrico. En este caso, destacó las ventajas de la industria de almacenamiento a través de baterías cargadas, la cual tiene mayor durabilidad, potencia y no depende del estrecho de Ormuz o cualquier otra ruta comercial para su suministro.
Teniendo en cuenta el contexto actual y las ventajas de estos nuevos sistemas energéticos, grandes empresas, como Google o Meta, optaron por el almacenamiento de energía para satisfacer sus necesidades e impulsar su desarrollo. Esto dio lugar a una expansión masiva de este tipo de sistemas, consolidándose como una alternativa más que apta para superar los desafíos planteados por el avance del desarrollo digital.
Casos de éxito presentados por IRENA
El Consejo de IRENA se reunió esta semana para discutir los desafíos que representan la digitalización y la IA para los distintos países del mundo y sus sistemas energéticos. Partiendo de las conclusiones alcanzadas durante la Semana de la Innovación IRENA 2025, los miembros pusieron el foco en las energías renovables, que, gracias a la integración digital, se convierten en una gran solución a todos los problemas actuales.
En el marco de esta reunión, el Consejo presentó una serie de estudios de casos prácticos que muestran cómo la digitalización en los sistemas eléctricos dio resultados reales en algunos países. Dichos estudios de caso abarcan una gestión dinámica de la congestión, las conexiones no firmes, el mantenimiento predictivo de la red y los estándares de interoperatividad.
Así también prestaron atención a los sistemas de gestión de energía, las centrales eléctricas virtuales, el almacenamiento en baterías y los sistemas de gestión de recursos energéticos distribuidos. «En conjunto, ilustran cómo la digitalización puede liberar capacidad latente de la red, reducir las restricciones de suministro, mejorar el rendimiento y crear nuevas fuentes de valor para los consumidores y los participantes de mercado», reza el informe.
El análisis de todos estos ítems se basa en los cinco clústeres de valor de la digitalización de IRENA: monitorización, previsión, optimización operativa, automatización para el usuario final y transparencia. Asimismo, la institución ratifica la importancia de la integración de las fuentes renovables con sistemas digitales para responder a las nuevas exigencias del mercado energético internacional.
Objetivos de la nueva sesión del Consejo
La presentación de este informe fue tan solo una parte del itinerario de la nueva sesión del Consejo de Irena, que se reunió esta semana con objetivos claros. A través de sus cuentas oficiales, destacaron que la agenda de esta reunión girará en torno al impulso de los esfuerzos internacionales para alcanzar los objetivos mundiales de energías renovables establecidos en la COP28. Dicho encuentro también estaría dedicado a la seguridad energética, que también muestra a las fuentes renovables como una herramienta para abordar desafíos actuales.
