Una mina muy rica en mineral de hierro principalmente, pero también, manganeso, cobre, estaño, aluminio e incluso oro. Brasil es el dueño de esta mina del futuro, un yacimiento de hierro y desarrollo minero capaz de producir 100 millones de toneladas al año.
La mina de Carajás, la mina de hierro más grande del mundo
La mina de Carajás, la mina de hierro más grande del mundo, está ubicada en el estado de Pará, en el norte de Brasil. Es propiedad exclusiva de la minera brasileña Vale (CVRD) y posee 7 200 millones de toneladas métricas de mineral de hierro en reservas probadas y probables.
La región de Carajás cuenta con las reservas y concentraciones de mineral de hierro más ricas del mundo y fue descubierta por accidente a finales de los años 60, cuando un helicóptero de la empresa US Steel tuvo que aterrizar en una colina de la zona para repostar. Los investigadores a bordo observaron el estado de la colina y descubrieron que el contenido de hierro era de hasta un 66 %.
Actualmente, la mina implementa una operación de transporte sin camiones y otros sistemas de automatización para reducir las emisiones y los costos de combustible. Similar a lo que se piensa hacer con Neom en Arabia Saudí.
Una hazaña de ingeniería minera, construcción y logística de transporte
Uno de los aspectos más interesantes de esta mina es su automatización. La mina utiliza un sistema sin camiones para transportar el mineral, con un conjunto de estructuras compuestas por excavadoras móviles y trituradoras interconectadas por una cinta transportadora.
Las palas descargan el mineral en trituradoras móviles, que alimentan un sistema de cintas transportadoras móviles y fijas instaladas dentro de la mina, y cintas transportadoras de larga distancia que conectan la mina con la planta y las pilas de desechos.
La longitud total de las cintas transportadoras sin camiones que operan en la mina y la planta es de 68 km. Este sistema sin camiones reduce los costos de combustible en un 70 %, así como los desechos y las emisiones de gases de efecto invernadero.
El mineral será procesado en seco, por lo que, utiliza la humedad natural del mineral de hierro, reduciendo asó el consumo de agua en un 93 % y eliminando la necesidad de presas de relaves.
A pesar de sus esfuerzos ambientales, ¿Esta inmensa mina afecta el entorno?
Pese a que se han tomado medidas para disminuir la contaminación con la automatización, aún hay peligros que persisten. Este yacimiento es fundamental para la industria del mundo, pero está en el centro de un intenso debate sobre el impacto ambiental y social de la minería. Como esta región de México podría ser el próximo Dubái.
En 2020, Carajás produjo alrededor de 100 millones de toneladas métricas de mineral de hierro, una cifra que destaca la magnitud de la extracción y su relevancia en la economía mundial. Sin embargo, la travesía del mineral desde lo más profundo de la selva hasta los mercados de todo el mundo no es simple.
Un ferrocarril de 88 kilómetros conecta la mina con el puerto de Ponta da Madeira, facilitando el transporte del mineral a través de un paisaje marcado por la maquinaria y la industria.
Esto atrae la atención de organismos internacionales de derechos humanos, quienes han denunciado los impactos adversos en las comunidades locales. Las violaciones de derechos relacionados con la minería han sido documentadas, incluyendo el desplazamiento de comunidades y la destrucción de viviendas que han sido consideradas inseguras debido al ruido constante del tren.
Desde la instalación de fábricas de acero en la década de 1980, aproximadamente el 65 % de los habitantes de este pueblo han desarrollado problemas respiratorios, un dato alarmante que resalta la relación entre la minería, la contaminación y la salud pública.
Así, la Mina de Carajás se erige como un símbolo entre desarrollo económico y medio ambiente, un tema que sigue siendo urgente en la agenda global. La necesidad de encontrar un equilibrio sostenible entre la explotación de recursos, el respeto a las comunidades y al medio ambiente es más crítica que nunca.
