Ecoportal
  • Mundo
  • México
  • Economía
  • Energía
  • Motor
  • Tecnología
  • Más+
    • CLIMA
    • CONSTRUCCIÓN
    • ALIMENTACION
      • Alimentos
      • Huerta
      • Recetas
    • SALUD
      • Enfermedades
      • Remedios Naturales
    • ECONCIENCIA
      • Eco Hogar
      • Vida Consciente
      • VIDEOS
  • THE PULSE
  • Contacto
  • Mundo
  • México
  • Economía
  • Energía
  • Motor
  • Tecnología
  • Más+
    • CLIMA
    • CONSTRUCCIÓN
    • ALIMENTACION
      • Alimentos
      • Huerta
      • Recetas
    • SALUD
      • Enfermedades
      • Remedios Naturales
    • ECONCIENCIA
      • Eco Hogar
      • Vida Consciente
      • VIDEOS
  • THE PULSE
  • Contacto
Sin resultados
Todos los resultados
Ecoportal
Sin resultados
Todos los resultados

Durante más de un siglo parecieron inofensivos, pero ahora un estudio revela que los pozos abandonados están liberando una amenaza invisible

Por Skarlett Soto
21 abril, 2026
en Energía
amenaza

Fuente: Créditos Ecoportal, imagen editada por IA

La EPA propone revertir una clasificación ambiental de Utah por emisiones extranjeras

CPS Energy trabaja en la restauración del servicio eléctrico en medio de inundaciones y carreteras cortadas

EE. UU. lidera la energía geotérmica a nivel mundial con 4 GW y tecnología EGS

Hay una amenaza invisible bajo nuestros pies y acaba de ser descubierta.

Mientras todos nos centramos en las toxinas del humo de las fábricas o de los coches, bajo la tierra hay miles de estructuras viejas y olvidadas que están dejando escapar gases sin que nadie se dé cuenta.

¿Cómo es posible que algo que parecía no tener importancia se haya convertido en un problema tan grande?

Qué es esta amenaza invisible que escapa de los pozos

La noticia que ha preocupado a los científicos tiene que ver con un gas que ya conocemos, pero que se está comportando de forma inesperada: el metano.

No estamos hablando de pequeñas fugas sin importancia. Hay estructuras por todo el territorio que funcionan como chimeneas que no se ven, pero que conectan lo que hay bajo tierra con el aire que respiramos.

El problema con el metano es que es muy nocivo para nuestro planeta. Es hasta 28 veces más efectivo atrapando el calor del sol que el dióxido de carbono.

Lo peor es que hemos estado ignorando las fugas de metano durante años. Esto se debe a que el metano no tiene olor ni color, lo que facilita que pase desapercibido.

Los datos demuestran que al menos uno de cada cuatro pozos que dábamos por muertos, sigue expulsando metano sin parar.

Es increíble pensar que esas perforaciones, que en su momento fueron fuente de riqueza, hoy son simplemente una vía libre para la contaminación.

Lo más curioso es cómo podía salir tanto gas de un lugar que llevaba décadas vacío. Sin embargo, al intentar responder estas preguntas, se encontraron con un tipo de metano de distinto origen. Veamos de qué se trata.

Qué produce realmente este gas

Una investigación de la Universidad McGill encontró un culpable inesperado: el metano microbiano. Este gas lo producen microorganismos diminutos que viven en capas más superficiales del subsuelo y descomponen la materia orgánica sin oxígeno.

Estos pozos son como vías de escape verticales para el gas.

El estudio muestra que emiten metano a tasas mucho más altas de lo que se pensaba. Esto sucede porque el gas no solo escapa del fondo, sino que también facilita la emisión de gas microbiano de capas superficiales.

Entender la mezcla de fuentes y cómo viaja el gas por estas tuberías rotas es la clave. Así podremos encontrar la forma de cerrar estas rutas de escape de manera definitiva. ¿Cuál es la solución viable a este problema?

La solución es quirúrgica

La solución para detener este problema no es tan sencilla como colocar un tapón de cemento en la superficie.

Las reparaciones que se hacen ahora suelen fallar porque se centran en los síntomas y no en la causa real del problema.

Si los operadores no saben de dónde viene exactamente el gas, el metano encontrará otra grieta o camino lateral por donde seguir subiendo.

Por eso, los investigadores proponen un método mucho más inteligente. En lugar de adivinar, analizan la composición del gas para identificar su firma isotópica o «marca de nacimiento». Es como hacerle una prueba de ADN al metano para saber si viene de una capa superficial o de una muy profunda.

De esta manera, los ingenieros pueden saber exactamente dónde deben sellar el pozo para que el cierre sea total y definitivo.

Pero la estrategia debe ser inteligente y prioritaria. Se ha visto que el problema no es igual en todos los lugares. Solo un pequeño grupo de pozos, alrededor del 12%, es responsable de casi el 98% de las emisiones totales.

Con casi medio millón de pozos inactivos solo en Canadá y una cantidad similar en Estados Unidos, la intervención científica precisa es nuestra mejor herramienta para enterrar, ahora sí, este legado industrial.

Los pozos abandonados nos están recordando que el impacto de la industria no termina cuando se detiene la producción.

  • Contacto
  • Quiénes somos
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Publicidad

© 2026 Ecoportal - Todos los derechos reservados / Stock Photos - Depositphotos.com

Sin resultados
Todos los resultados
  • Mundo
  • México
  • Economía
  • Energía
  • Motor
  • Tecnología
  • Más+
    • CLIMA
    • CONSTRUCCIÓN
    • ALIMENTACION
      • Alimentos
      • Huerta
      • Recetas
    • SALUD
      • Enfermedades
      • Remedios Naturales
    • ECONCIENCIA
      • Eco Hogar
      • Vida Consciente
      • VIDEOS
  • THE PULSE
  • Contacto

© 2026 Ecoportal - Todos los derechos reservados / Stock Photos - Depositphotos.com