Este martes 14 de abril, el gobierno de Donald Trump confirmó la Iniciativa Nacional para el Poder Nuclear Espacial Americano con la firma de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca para avanzar en el proyecto de llevar reactores nucleares al espacio en los próximos años. A la vez, se estableció en el calendario oficial la fecha específica para cada movimiento en el marco del programa llamado «Garantizar la Superioridad Espacial Americana», que ya tuvo su primer decreto en diciembre del 2025.
Detalles de la firma legal
En lo que sería un avance para la energía estadounidense, la iniciativa se sustenta en el Decreto Ejecutivo 14369 firmado por Donald Trump en diciembre de 2025, que ahora ve autorizado el llamado NSTM-3 para instrumentar la puesta en marcha de un ambicioso plan a nivel espacial para los próximos años. En un plazo de 30 días, la NASA debe iniciar el programa de reactor de fisión de potencia media; en 60 días, el Departamento de Energía debe evaluar la capacidad industrial nuclear, con una fecha límite de 5 años para su desarrollo.
Ya existen plazos concretos para cada paso y la incorporación del DOE, la NASA, el Departamento de Guerra y la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca en las distintas fases de la investigación que promete ser de las más ambiciosas, como lo hizo saber Jared Isaacman, administrador de la NASA: «Ha llegado el momento de que Estados Unidos emprenda el uso de la energía nuclear en el espacio».
Política espacial y reactores nucleares en la luna
La Casa Blanca ordenó este martes a las agencias federales poner en marcha la Iniciativa Nacional para el Poder Nuclear Espacial Americano, con plazos específicos para desplegar reactores en órbita y en la superficie lunar antes del 2031. Según lo especifica el memorándum firmado por las partes, el primer reactor nuclear en órbita debería estar listo para 2028, mientras que el reactor lunar estaría listo para su lanzamiento en 2030.
Los roles de las diferentes agencias federales quedaron establecidos en el reciente documento publicado con las nuevas directrices para llevar adelante la orden ejecutiva firmada por Donald Trump para «Garantizar la Superioridad Espacial Americana», como su nombre lo indica. La NASA llevaría a cabo el desarrollo principal del reactor FSP lunar, la propulsión eléctrica nuclear y los reactores que deberían estar listos para el 2030. Además, para 2028, tendrían que acelerar el lanzamiento del SR-1 Freedom hacia Marte.
Por otro lado, el Departamento de Energía respaldará con soporte técnico y evaluaciones de capacidad industrial nuclear los avances. Además, se confirma que para estos reactores nucleares, el DOE proveerá uranio en caso de que fallen las fuentes comerciales. Por su parte, la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca (OSTP) coordinará la iniciativa y su mapa de implementación.
Finalmente, el Departamento de Guerra apoyará la misión y tendrá la suya propia para, además de financiar el desarrollo inicial, llevar el reactor propio en órbita para 2031. En cuestiones técnicas, esperan que el reactor de potencia media tenga más de 20 kWe y que pueda tener al menos 3 años en órbita y 5 años en superficie lunar, según la misión. También se espera contar con la capacidad de producir 4 reactores en Estados Unidos para alcanzar el objetivo en 5 años.
Declaraciones oficiales
«El poder nuclear en el espacio nos proporcionará la electricidad sostenida, la calefacción y la propulsión esenciales para una presencia permanente en la Luna, Marte y más allá», escribieron desde la OSTP por la iniciativa de reactores nucleares. Su director, Michael Kratsios, añadió, en su cuenta de X: «La energía nuclear hará posible una presencia humana sostenida en el espacio. Resistiremos las condiciones lunares, resistiremos las tormentas de arena marcianas y nos aventuraremos a las estrellas».
