El precio de la energía no da tregua.
Estados Unidos enfrenta una escalada en los precios de los servicios básicos que no distingue entre ciudades pequeñas o grandes metrópolis, pero que castiga con saña a quienes viven al día.
Lo que comenzó como un ajuste por la inflación se ha salido de control. ¿Cuáles son los estados que están liderando este «tarifazo» y dónde se está viviendo la peor subida de toda la nación?
Por qué el precio de la luz no deja de subir en todo el país
El panorama para el bolsillo de los consumidores es desalentador. El precio de la luz en los hogares de Estados Unidos ha subido un 5.4% respecto al año pasado, llegando a un promedio de 18.05 centavos por kilovatio-hora.
Este aumento no es por casualidad: el gas natural viene subiendo de manera sostenida. El sistema eléctrico cuenta con infraestructura desactualizada y necesita reparaciones urgentes, y no olvidemos el consumo mayor al que se expone nuestro sistema con los centros de datos y la movilidad eléctrica.
En lugares como Florida o Arizona, las subidas han ido a la par del promedio nacional, pero el golpe se siente igual. Lo más preocupante es que los precios que antes subían lentamente ahora se han disparado.
Esto castiga sobre todo a los estados que tienen que «importar» su combustible de otros lados o a los que sufren de calor o frío extremo, donde no queda otra opción que tener el aire o la calefacción encendidos todo el día.
Los estados donde la factura mensual se ha vuelto un dolor de cabeza
El impacto de estas subidas varía drásticamente dependiendo de dónde vivas.
Según datos actualizados de Electric Choice, la luz es más barata en Luisiana, con un costo de 12.44¢ por kilovatio hora (kWh). Pero hay comunidades que están siendo muy afectadas por sus proveedores de servicios.
California, el lugar de las multas y amenazas, lideró los aumentos en el oeste con un salto del 8.9%, elevando su tarifa a los 33.75¢/kWh.
El noreste también está experimentando precios altos. En Massachusetts y Rhode Island, los precios superan los 31¢, lo que los convierte en algunos de los estados más caros del país.
Esta situación es especialmente difícil para las familias que viven en apartamentos antiguos con poca eficiencia energética. Cada grado de calefacción o aire acondicionado que usan puede representar una parte significativa de su salario semanal.
El epicentro del aumento del 20%
Si hay un lugar donde la situación ha pasado de ser una preocupación a una crisis total, es Long Island, Nueva York.
Allí, la gente está viendo con desesperación cómo sus recibos de luz han subido entre un 15% y un 20% solo en lo que va de año.
Para que te hagas una idea, alguien que antes pagaba 200 dólares al mes, ahora recibe facturas de 240 dólares. Esos 40 dólares extra son un golpe muy fuerte para familias que ya enfrentan un costo de vida elevado.
Pero ¿a qué se debe este aumento? La verdad es que es el resultado de una combinación de problemas que ocurrieron al mismo tiempo:
- Conflictos fuera del país: Las guerras en Medio Oriente han hecho que los precios del combustible suban en todo el mundo.
- Un clima que no perdona: El frío extremo de este año obligó a usar mucha más energía de la que se tenía planeada.
- Todo sube al mismo tiempo: Para colmo, en zonas como el condado de Suffolk, el costo del agua también ha subido por tercer año consecutivo. Muchas familias inmigrantes se sienten atrapadas entre recibos que no paran de crecer y sueldos que rinden cada vez menos.
Lo que estamos viviendo este 2026 nos deja claro que los servicios básicos se han vuelto el principal enemigo del ahorro en casa. Para muchas familias, ahora ahorrar energía ya no es un tema de «cuidar el planeta», es la única forma de que el dinero alcance para llegar a fin de mes.
