Desde la Comisión de Calidad Ambiental de Texas se anunció el Programa de Subsidios de Incentivos a la Reducción de Emisiones (ERIG), que marca el inicio de la financiación para sustituir locomotoras, equipos industriales, embarcaciones y otras maquinarias por tecnología limpia que ayude a sanear el aire del estado, apuntando principalmente al óxido de nitrógeno (NOx). Las solicitudes abrieron este 30 de abril y se recibirán hasta el 4 de septiembre de 2026 a través del sistema electrónico TERP, el plan de reducción de emisiones de Texas.
La importancia del NOx en el aire
Según los especialistas de la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ), el óxido de nitrógeno es un gas que provoca en gran medida el smog urbano, causando enfermedades cardíacas y respiratorias a quienes estén expuestos a él. En detalle, causa la formación de ozono troposférico, que es dañino tanto para la naturaleza como para las personas en su vida cotidiana. Los estudios indican que la mayor concentración de NOx en Texas se localiza en la cuenca del Golfo, con epicentro en el corredor industrial de Houston.
Otros estudios ambientales marcan que Texas tiene una de las zonas metropolitanas con peor calidad de aire de Estados Unidos debido a la concentración de transporte pesado y de industria como fuente principal de NOx.
Subsidio para abandonar equipos contaminantes
El gobierno de Texas oficializó la convocatoria para el programa que ayuda a empresas, municipios y ciudadanos a reemplazar o modernizar sus equipos que contaminan el aire por tecnologías más limpias. Con plazo hasta el 4 de septiembre, se permitirá el reemplazo de equipos estacionarios de industria fija, maquinaria no vial (excavadoras, generadores, equipos de construcción), embarcaciones, buques y locomotoras.
Además, se anunció la financiación de instalación de infraestructura de reabastecimiento en el lugar de operación en caso de que sea compatible con nuevas tecnologías de hidrógeno, gas natural licuado, gas licuado de petróleo, metanol, gas natural comprimido o electricidad. En detalle, se aclara que el programa de Texas puede financiar hasta el 80% de los gastos de incorporación del nuevo equipo. De esta manera, se valorará el precio de la chatarra del equipo viejo retirado.
La TCEQ expresó la tabla del tope máximo por tonelada de óxido de nitrógeno reducido: para la maquinaria vial y equipos estacionarios se establece un tope de US$35 000 por tonelada, para embarcaciones y locomotoras, unos US$20 000 por tonelada respectivamente. De modo que el subsidio será destinado a los proyectos que menos emisiones generen, habilitando la competencia dentro de la búsqueda del uso de la energía limpia.
Otros detalles se establecen en el ERIG y su sumario, ya que al menos el 55% de la operación de los equipos financiados debe realizarse en condados elegibles, que son aquellos que no cumplen con los estándares de aire limpio en Texas.
La crítica al programa
A pesar del proyecto que tiene como objetivo la utilización de maquinaria y embarcaciones con menor emisión, el Fondo de Defensa Ambiental (EDF) criticó esta misma semana la actitud del gobierno de Texas, ya que acusa que existen US$2000 millones recaudados antes de 2019 para TERP que llevan años sin ser utilizados. A la par, el TERP financió 3879 proyectos y redujo 6137 toneladas de óxido de nitrógeno con US$412 millones, por lo que un desbloqueo y buen uso de los fondos señalados por el EDF, podría duplicar el impacto ecológico.
El próximo paso al respecto se dará en enero de 2027, cuando la 90.ª Legislatura de Texas sesionará para poder decidir acerca de los fondos acumulados del TERP y desde el EDF presionan a legisladores para avanzar en proyectos que simplifiquen el acceso a subsidios, tanto para individuos, comercios, gobiernos locales como para cualquier otra entidad legal.
