En un nuevo informe, la EIA (Administración de Información Energética) pronosticó que el estado sureño liderará la expansión de los gasoductos, convirtiéndose en polo energético de cara a los desafíos tecnológicos y económicos a los que EE. UU. deberá hacer frente en los próximos años.
Las predicciones de la EIA
En un escenario atravesado por el incremento de la demanda eléctrica de la mano de la expansión de los data centers, y mientras la potencia occidental espera convertirse en uno de los principales proveedores de energía a escala internacional, la inversión en la industria del gas resulta clave para asegurar el liderazgo estadounidense en el sector.
Pese a la crisis energética que desencadenó el bloqueo del estrecho de Ormuz y el riesgo de desabastecimiento que golpeó a pequeñas y grandes economías, el Departamento de Energía defendió la capacidad del gobierno republicano de llevar la producción nacional un paso más allá.
Aprovechando la coyuntura, EE. UU. hizo gala de su soberanía energética proveyendo de gas natural licuado a Europa, México y Canadá, con expectativas de cerrar el 2026 con la producción de 18 700 000 000 de pies cúbicos por día e incrementar la cifra a 20 500 000 000 en 2027.
Asimismo, el incremento de las reservas probadas en Alaska es otro factor a favor del despunte de la industria. Aunque la apuesta del sector privado es la variable que marcará la diferencia: los proyectos Corpus Christi Stage 3, Golden Pass LNG, Port Arthur LNG y Rio Grande LNG para ampliar las operaciones en las terminales serán el impulso definitivo para el salto de las exportaciones.
Teniendo en cuenta estos antecedentes, la EIA vaticinó este martes que, en el período 2026-2027, «los desarrolladores planean poner en funcionamiento en Estados Unidos aproximadamente 44 900 000 000 de pies cúbicos diarios (Bcf/d) de nueva capacidad de gasoductos».
De esta manera, las inversiones en infraestructura continuarán llegando y Texas será el epicentro de las obras, concentrando más del 66% de la capacidad productiva desbloqueada.
«Los proyectos en Texas proporcionarán capacidad adicional de transporte desde la Cuenca Pérmica y descongestionarán el centro de distribución de Waha, suministrando gas natural a las terminales de exportación de GNL, así como a usuarios», explicaron.
Actualmente, Waha es un centro de distribución fundamental en el oeste de Texas que, por falta de tubos de transporte, presenta dificultades para distribuir la materia prima. En consecuencia, el precio del gas tiende a disminuir en la región, por lo que la problemática también es de índole financiera.
Principales proyectos en Texas
La estrategia en Texas está apuntalada por tres grandes iniciativas que podrían iniciar sus operaciones a corto plazo. En primer lugar, está el proyecto Río Bravo Pipeline, un gasoducto de 138 millas que contará con capacidad de transportar hasta 4.5 Bcf/d y abastecerá a la terminal exportadora Río Grande LNG.
En segundo lugar, está Blackcomb, la red de 365 millas que conectará Waha con Agua Dulce, y podría comenzar a operar en el último trimestre de este año. Hugh Brinson es la tercera apuesta que agregará 2.2 Bcf/d de capacidad de transporte desde la cuenca. «El desarrollador prevé que la fase 1 de este proyecto comience a producir en el cuarto trimestre de 2026 y la fase 2 en el primer trimestre de 2027», aclararon.
Louisiana y Virginia, dos puntos críticos
Además de Texas, el informe de la EIA destaca el desarrollo en Louisiana. Según sus estimaciones, el estado ocupará el segundo lugar en la carrera de expansión de los gasoductos, representando el 19% (8.400 Bcf/d) del total de la capacidad proyectada.
El oleoducto Port Arthur Pipeline Louisiana Connector podría estar en funcionamiento para la segunda mitad de 2026, mientras que Pelican Pipeline comenzará a operar el año que viene y se espera que aporte hasta 8.4 Bcf/d.
La revolución de los gasoductos también llegará a Virginia, donde la ampliación del Transcontinental, a manos de la empresa Williams, permitirá el transporte hasta Alabama con una capacidad incrementada en 1.6 Bcf/d.
