Texas Sierra Club, la organización ambientalista más importante del estado, convocó a una reunión para este martes, en la que informará a la comunidad interesada acerca de las consecuencias ambientales de la instalación de los centros de datos en el territorio.
Sierra Club advierte sobre los inconvenientes de la nueva ola digital
La expansión sin precedentes de la inteligencia artificial impulsó cientos de proyectos para levantar infraestructura crítica en todo el país y explotar al máximo el potencial tecnológico de Estados Unidos en plena carrera con China.
Con el declarado respaldo del gobierno de Donald Trump, empresas dedicadas a los desarrollos digitales confirmaron la construcción de centros de datos en puntos geográficos estratégicos, donde los recursos naturales permitirán explorar alternativas de abastecimiento que superen a las redes eléctricas tradicionales.
Actualmente, Virginia se posiciona como el epicentro del fenómeno, donde el 25% de la electricidad producida es consumida por los servidores de la IA. En esa línea, la EPRI proyecta que, para 2030, el nivel de consumo dará un salto hacia el 59%.
En el caso de Texas, todavía se encuentra en vías de convertirse en uno de los estados que harán historia en la industria digital. Recientemente, ERCOT vaticinó el crecimiento de la demanda eléctrica hacia 287 003 MW para 2029, apuntalado en los sistemas inteligentes.
Ante este escenario, las comunidades texanas no tardaron en tomar partido y pronunciarse. Desde la plataforma de Sierra Club recogieron reclamos en torno a las preocupaciones por el posible incremento en las tarifas de electricidad. Ya que, ante el aumento de la demanda, los precios del servicio podrían dispararse para todos los usuarios.
Asimismo, denunciaron «la escasez de agua y las amenazas a la calidad del aire» como dos consecuencias devastadoras para el ecosistema, que deben prevenirse con medidas de acción. «Los funcionarios electos y las agencias estatales están facilitando la construcción de proyectos que nadie solicitó», advirtieron.
Por ello, convocaron a los vecinos de distintas localidades a participar del encuentro virtual que tendrá lugar este 26 de mayo a las 6.30 p. m. Bajo la consigna «Keep The Power On: Data Center Organizing In Texas», los ciudadanos esperan organizarse para diseñar estrategias legislativas que pongan un freno a la avanzada de las megacorporaciones.
«Escucharás a organizadores locales que se oponen a propuestas dañinas de centros de datos en Amarillo y San Marcos, así como a defensores del Sierra Club de Texas y Public Citizen Texas», detallaron en el sitio web oficial.
El antecedente de Matador
La problemática de los centros de datos lleva tiempo en la agenda ambientalista local. A fines del año pasado, desde el mismo espacio alertaron sobre los riesgos que el Proyecto Matador, desarrollado en San Marcos, traería a la región.
Con fuerte impulso gubernamental y empresarial, la iniciativa contó con beneficios burocráticos que fueron denunciados como facilidades otorgadas en detrimento del interés comunitario. Tal fue el caso de la omisión del permiso de mejor tecnología de control disponible, que aseguraba la prohibición de generar contaminantes y reforzaba el control en el uso de sustancias riesgosas.
Asimismo, los sistemas de enfriamiento de Matador fueron pensados para abastecerse del acuífero Edwards, suministro fundamental para los ciudadanos. Por otro lado, el proyecto cuenta con planes de construir su propia planta de generación eléctrica a gas natural, lo que dispararía las emisiones de carbono.
Pese al involucramiento de vecinos, estudiantes y expertos, que expresaron su oposición en reuniones multisectoriales con las autoridades, las obras obtuvieron luz verde en el Concejo Deliberante y continúan en progreso.
Las big tech buscan una salida descontaminante al dilema
Al tanto de las inquietudes sobre los efectos ambientales que atraen aparejadas las nuevas demandas de la era digital, gigantes como Google manifestaron su compromiso de minimizar el impacto ambiental. La semana pasada, la corporación confirmó su aterrizaje en Missouri, donde construirá un centro de datos programado para operar con «tecnología avanzada de refrigeración por aire».
