Las energías limpias tampoco pueden escapar del paso del tiempo.
Sabemos que se han vuelto muy populares porque prometen ayudarnos a cuidar el planeta, pero eso no significa que duren para siempre.
Un parque eólico en Corea del Sur vivió un momento inesperado cuando una enorme turbina de 80 metros cayó sobre una carretera.
Afortunadamente, nadie resultó herido.
Sin embargo, el accidente dejó muchas preguntas, sobre todo porque la turbina llevaba más de 20 años funcionando y había pasado sus últimas inspecciones.
¿Cómo pudo caer con un viento que ni siquiera debía representar una amenaza?
Cómo ocurrió el colapso de la turbina en el parque eólico
Todo ocurrió cerca de las 4:40 de la tarde en el parque eólico de Yeongdeok, muy cerca del parque Byeolparang.
La protagonista fue la turbina número 21, una enorme estructura con una torre de acero de 80 metros y palas de 41 metros.
A esa hora casi no había autos en la zona.
De pronto, todo cambió.
Las cámaras registraron el momento en que la torre comenzó a ceder y terminó cayendo sobre la carretera.
Las palas todavía estaban girando antes del impacto y, al romperse, algunos fragmentos terminaron esparcidos por la calzada.
Afortunadamente, nadie salió herido.
Un vehículo había pasado apenas unos segundos antes de la caída y otro estaba estacionado a un lado de la carretera.
Las autoridades reaccionaron rápido y cerraron un tramo de más de un kilómetro y medio para retirar los escombros y evitar otro accidente.
Qué pudo provocar la caída de la turbina
Los expertos todavía intentan descubrir qué falló.
Al revisar las condiciones de esa tarde, encontraron algo que llamó especialmente la atención.

El viento soplaba entre 5 y 7 metros por segundo, muy por debajo de lo que la turbina estaba preparada para soportar.
Según las primeras investigaciones, una de las palas pudo romperse mientras giraba.
Eso habría provocado un desequilibrio y un golpe contra la torre, que finalmente terminó cediendo.
Pero todavía falta responder la pregunta más importante.
¿Por qué se rompió una pala con un viento que no debería haber sido un problema?
Eso es justamente lo que ahora intentan averiguar los investigadores.
Un debate sobre la vida útil de las turbinas eólicas
La turbina fue fabricada por la empresa danesa Vestas y comenzó a funcionar en mayo de 2005.
Es decir, llevaba más de 20 años en servicio.
Pero hay un detalle que hace que el accidente sea todavía más llamativo.
Las inspecciones recientes no habían detectado problemas importantes.
Por eso, después del colapso surgió una nueva preocupación: saber si las revisiones que se hacen actualmente son suficientes para detectar problemas en turbinas que llevan décadas funcionando.
El accidente incluso llevó a las autoridades surcoreanas a revisar decenas de aerogeneradores antiguos o con características similares
Ahora tendrán que averiguar qué pasó realmente con esta turbina y si algo parecido podría ocurrir en otras instalaciones.
Lo sucedido en Yeongdeok no significa que todas las turbinas antiguas sean peligrosas.
Pero sí muestra un problema que será cada vez más difícil de ignorar.
Muchos de los primeros parques eólicos están envejeciendo y, con ellos, también lo hacen las enormes estructuras que llevan años soportando viento, lluvia y cambios de temperatura.
Por eso, saber cuándo una turbina sigue siendo segura puede ser tan importante como instalar una nueva.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



