Cientos de abejas silvestres encontraron un lugar inesperadamente favorable en un sitio que nadie habría imaginado.
Ese sitio está justo debajo de grandes turbinas eólicas.
En el oeste de Polonia, donde la agricultura intensiva deja pocos espacios sin cultivar para los insectos, nadie imaginaba que el área de grava alrededor de las torres escondiera un pequeño refugio.
Sin embargo, cuando un grupo de entomólogos se acercó a mirar la vegetación que crecía en las bases, descubrió algo inesperado.
¿Cómo logró un terreno alterado por maquinaria convertirse en un lugar favorable para estos polinizadores?
¿Qué descubrieron los científicos al revisar las turbinas eólicas?
Los científicos querían saber si esos rincones olvidados podían ayudar a la naturaleza, así que decidieron estudiar diez turbinas gigantes en Gołańcz, Polonia.
Para comparar, observaron las bases de las turbinas, diez pastizales seminaturales y campos de cultivo cercanos.
Lo que encontraron sorprendió a los expertos.
En la grava que rodeaba las turbinas encontraron una gran variedad de plantas silvestres, incluso mayor que en los pastizales estudiados.
Con los insectos, el descubrimiento fue aún más sorprendente. Las bases de las turbinas se convirtieron en un lugar especialmente favorable para las abejas.
Allí había más especies y más abejas que en las otras zonas analizadas.
Una posible explicación está en el terreno.
Muchas abejas silvestres hacen sus nidos en el suelo y prefieren superficies con poca vegetación. Por eso, la grava y la tierra descubierta alrededor de las turbinas podrían ofrecerles lugares adecuados para hacerlo.
Además, son pequeñas zonas que quedan fuera del cultivo intensivo y donde pueden crecer plantas silvestres.
El estudio también encontró una relación entre la distancia de las turbinas y la presencia de abejas.
Así, estos pequeños círculos alrededor de las torres podrían funcionar como pequeños oasis dentro de grandes extensiones agrícolas
¿Todos los insectos polinizadores se benefician por igual de estas estructuras?
Las abejas silvestres fueron las que mostraron una relación más clara con estos espacios.
Pero la investigación también dejó algo interesante: cada grupo de insectos reaccionó de manera diferente.
Las moscas polinizadoras, como los sírfidos, aparecieron tanto alrededor de las turbinas como en los pastizales.
Las mariposas, en cambio, prefirieron mantenerse en los pastizales seminaturales.
Tiene sentido.
Ellas necesitan una vegetación más compleja y diferentes plantas durante las distintas etapas de su ciclo de vida. Un pequeño espacio de grava alrededor de una turbina no puede reemplazar todo ese ecosistema.
A pesar de estas diferencias, los espacios alrededor de las turbinas superaron con frecuencia a los campos de cultivo cercanos.
Estos últimos registraron los niveles más bajos de biodiversidad de todo el estudio.
Los resultados sugieren, además, que las zonas alrededor de las turbinas no funcionan simplemente como una extensión de los pastizales cercanos, sino que pueden albergar sus propias comunidades de polinizadores.
¿Se pueden extrapolar estos resultados a cualquier parque eólico del mundo?
Los expertos dicen que estos resultados deben tomarse con cuidado y que no hay que sacar conclusiones demasiado rápido.
Aunque el estudio volvió a llamar la atención años después, los datos fueron recogidos en 2014.
Además, la investigación se hizo observando solo diez turbinas y una muestra de 299 insectos, por lo que no significa que todos los parques eólicos sean automáticamente lugares buenos para la naturaleza.
Tampoco se encontraron nidos de abejas. Los investigadores plantearon que el suelo descubierto podría ofrecer lugares adecuados para anidar, pero se trata de una posible explicación de lo observado.
Además, la presencia de insectos alrededor de las turbinas no elimina otros impactos conocidos de la energía eólica, como el riesgo que pueden representar las aspas para aves y murciélagos.
Al final, este estudio muestra que incluso espacios muy pequeños y aparentemente poco útiles pueden tener un valor inesperado para la naturaleza.
En medio de grandes extensiones agrícolas, dejar algunos rincones donde puedan crecer plantas silvestres podría marcar una diferencia para los insectos que buscan alimento y lugares donde vivir.
El estudio completo está disponible en: Pustkowiak, S., Banaszak-Cibicka, W., Mielczarek, Ł. E., Tryjanowski, P., & Skórka, P. (2018). The association of windmills with conservation of pollinating insects and wild plants in homogeneous farmland of western Poland. Environmental Science and Pollution Research, 25(7), 6273–6284. https://doi.org/10.1007/s11356-017-0864-7
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



