Un estudio en Francia encontró una forma de proteger a los murciélagos perdiendo mucha menos energía.
Detener las turbinas durante largos periodos parecía una de las mejores opciones para reducir el riesgo para estos animales.
Pero ahora una nueva estrategia muestra que podría bastar con detenerlas durante periodos mucho más cortos y solo cuando se detecte actividad de murciélagos.
¿Cómo funciona esta idea?
¿Puede esta estrategia ayudar a producir energía limpia sin aumentar innecesariamente el riesgo para la vida silvestre?
Apagar las turbinas toda la noche para salvar a los murciélagos está en dudas
La energía eólica se ha vuelto el centro de un gran debate.
Algunos la apoyan porque ayuda a generar electricidad sin depender de combustibles fósiles.
Pero no todo es perfecto.
Esto se debe a que las aves y los murciélagos también pueden sufrir las consecuencias de estas instalaciones.
En noches cálidas y con viento suave, los murciélagos vuelan cerca de las turbinas y aumenta el riesgo de que mueran al encontrarse con las palas.
En busca de soluciones, una de las estrategias utilizadas consiste en limitar el funcionamiento de las turbinas durante determinados periodos de la noche, especialmente cuando el viento es suave y aumenta la actividad de los murciélagos.
Pero cuando una turbina se detiene, también se pierde parte de la electricidad que podría producir.
Entonces apareció otra pregunta.
¿Y si las turbinas solo se detuvieran cuando realmente hay murciélagos cerca?
Científicos de la Universidad Técnica de Dinamarca, la Universidad Técnica de Múnich y ENGIE Green estudiaron durante dos años los datos de un parque eólico de 13 turbinas en Francia.
Usaron micrófonos llamados batcorders para registrar la actividad de los murciélagos.
A partir de esos datos, simularon una estrategia diferente: en lugar de aplicar periodos de apagado establecidos de antemano, las turbinas se detendrían cuando el sistema detectara actividad de murciélagos
Una estrategia que escucha y reacciona cuando aparecen murciélagos
La diferencia más grande apareció en la cantidad de energía que se perdería.
En la simulación, detener las turbinas durante diez minutos después de detectar actividad de murciélagos provocó una pérdida de apenas el 0,16 % de la producción.
En cambio, el escenario estático más restrictivo analizado llegó a provocar una pérdida cercana al 10 % de la energía.
La diferencia se explica porque la estrategia dinámica evitaría muchas paradas innecesarias.
En la simulación, el escenario estático más restrictivo acumuló 4996 horas sin producción durante los dos años analizados, mientras que la estrategia dinámica de diez minutos quedó en 2889 horas.
Así, las turbinas podrían generar electricidad durante mucho más tiempo y detenerse principalmente cuando los sensores registraran actividad de murciélagos.
Pero apareció otro detalle interesante.
Detener una turbina durante solo diez minutos puede hacer que se apague y vuelva a arrancar muchas veces durante una misma noche.
Por eso, los científicos también probaron una pausa de 30 minutos.
Con ese tiempo se reducía el número de arranques y paradas, aunque la pérdida energética aumentaba ligeramente hasta el 0,42 %.
Así, el reto no consiste únicamente en ahorrar electricidad, sino también en encontrar un equilibrio entre proteger a los murciélagos y evitar demasiados ciclos de parada y arranque.
La ciencia muestra otra forma de reducir el impacto
Este estudio muestra que proteger a los murciélagos no necesariamente obliga a mantener las turbinas detenidas durante largos periodos.
La idea es utilizar los datos recogidos por los sensores para que las turbinas reaccionen cuando realmente se detecte actividad de estos animales.
Eso permitiría reducir muchas paradas hechas únicamente por precaución.
Por ahora, este sistema dinámico no está funcionando de esta manera en el parque estudiado.
Los investigadores utilizaron datos reales de dos años para simular qué habría ocurrido si las turbinas hubieran reaccionado a las detecciones de murciélagos.
Los resultados son prometedores, pero todavía habrá que probar este tipo de estrategia en condiciones reales y estudiar cómo funciona en otros parques eólicos.
Aun así, la experiencia en Francia deja una idea interesante.
Quizá no sea necesario elegir entre mantener las turbinas funcionando sin interrupción o detenerlas durante horas.
Si los sensores permiten saber cuándo aparecen realmente los murciélagos, unos pocos minutos de pausa podrían ser suficientes para reducir el riesgo sin perder una parte importante de la energía generada.
Puedes revisar el estudio completo en: Pettas, V., Göçmen, T., Duc, T., Vad, A., & Vukobrat, A. (2026). On the effects of bat protection strategies on energy production and structural loads of wind farms. Wind Energy Science, 11, 3077–3105. https://doi.org/10.5194/wes-11-3077-2026
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