El extractivismo es autoritario, contaminador, destructor de la naturaleza

Los países que tienen una enorme dotación de recursos naturales, son los que tiene más dificultades para que crezca su economía, son países que se caracterizan por prácticas económicas rentistas, por una estructura social marcada por el clientelismo y por gobiernos autoritarios y represivos; entonces, ¿somos pobres porque somos ricos? Parecería que hay una suerte de maldición de la abundancia. Hay quienes dicen que sí se puede salir esa maldición, pero plantean una salida con una mayor utilización de los recursos naturales, abriendo la puerta a una mayor transnacionalización de las economías y creo que esa salida neoliberal no da respuestas adecuadas, tampoco la salida neo-desarrollista de los llamados gobiernos progresistas que, a la postre, lo que hacen es usar el extractivismo.

Leonardo Boff: “El capitalismo prefiere ser suicida que cambiar”

A sus 76 años, el teólogo brasileño Leonardo Boff sigue siendo una de las mentes más despiertas y comprometidas del intelectualismo latinoamericano. Procedente de la tradición franciscana, fue uno de los padres de la Teología de la Liberación, que él define como “un método para hacer teología desde la visión del oprimido, que nace del grito de desesperación del afroamericano, del indígena, de las mujeres, para ayudar a su liberación aprendiendo de ellos, como postula la pedagogía del oprimido de Paulo Freire”. Desde esa línea de pensamiento, a Boff no le gusta hablar de desigualdad y mucho menos de pobreza: prefiere la expresión “injusticia social” y denunciar con todas las letras que el capitalismo es perverso, genocida, etnocida, ecocida y, también, suicida. En el Foro por la Emancipación y la Igualdad que albergó Buenos Aires entre el 12 y el 14 de marzo, Boff dejó un mensaje de alerta, pero también de esperanza.

¿Por qué la resistencia de las mujeres frente al extractivismo y al cambio climático?

Es obvio que el capitalismo se nutre y sostiene con la explotación de los trabajadores, las mujeres, los pueblos indígenas y la naturaleza. Y, cuando se pensaba que el cuerpo de la mujer era la última frontera del capitalismo, vemos que los límites avanzan hacia otros confines: las funciones, ciclos, elementos y estructuras del mundo natural. La fotosíntesis, el ciclo del carbono, la crianza del agua, la creación de biodiversidad y otros procesos que recrean la vida en el planeta son ahora mercancías que pueden ser sujetas de abstracción, apropiación, comercialización, o inclusive son productos financieros de inversión.

Cumbre de mujeres elaborará propuestas con miras a encuentro global sobre cambio climático

Como parte de las actividades previas a la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático, mujeres y organizaciones de mujeres de la provincia de Celendín, en Cajamarca, convocaron a una cumbre del 28 al 30 de noviembre. El encuentro lleva por nombre Cumbre de Mujeres: Mujeres diversas sembrando el Buen Vivir como alternativa al extractivismo y para enfrentar el cambio climático.

Declaración del Encuentro de Mujeres frente al extractivismo y al cambio climático

"No queremos alternativas de desarrollo que han significado extinción de las culturas y los pueblos; este es un desarrollo de muerte, de destrucción, centrado en la explotación, principalmente de petróleo y minerales. Este desarrollo no tiene futuro, lo sabemos porque ya lo hemos vivido desde hace más de 500 años. Nosotras tenemos la alternativa al desarrollo."

Pueblos originarios de América: De los ríos profundos a los ríos del futuro

El resurgimiento de los pueblos originarios del continente americano es el cambio más importante y de larga duración ocurrido en las pasadas dos décadas en nuestros países. Hacia 1990 los pueblos empezaron por hacer ruido en este mundo, después de siglos de silencio (silenciamiento), persecución, y sobre todo negación por los Estados nacionales. Lo alcanzado por ellos en tan breve tiempo representa un fenómeno social de grandes proporciones, una reveladora experiencia política. O mejor aún, la revitalización civilizatoria que le faltaba al planeta para no morir. Un cambio de paradigma. Un remozamiento de la utopía. O todo eso y no sólo. Más allá del racismo idiota de las clases ilustradas al comentar el asunto, siempre en el fondo muertas de miedo, la influencia de estos pueblos es palpable en la historia nacional reciente de países como Ecuador y Bolivia, donde los pueblos andinos y amazónicos han sido determinantes para los cambios ocurridos en ambas naciones, el fin de las dictaduras y el acotamiento de las políticas neoliberales rapaces y proyanquis. Defienden los territorios, los recursos, las regiones donde han sobrevivido por siglos. Son protagonistas nacionales de mil maneras.

La espada y la pared. América Latina, entre el extractivismo y el Buen Vivir

Durante los últimos años han florecido en distintos países de América Latina procesos de transformación que, desde las instituciones, vienen a romper con décadas de políticas neoliberales y parecen abrir la puerta a modelos más justos en lo económico y más respetuosos con la diversidad cultural y el medio ambiente. En este camino, los Gobiernos se encuentran con la tarea de afrontar el extraordinario peso que sigue teniendo el extractivismo en la economía, como principal fuente de ingresos, pero también como causante de conflictos sociales crecientes.

Vivir bien en las ciudades

Intelectuales, universitarios y movimientos sociales reflexionan desde hace tiempo sobre nuevas formas de un “vivir bien urbano”. Recuperando un concepto de los pueblos andinos, debaten sobre una posible transición hacia un modelo que no mercantilice la vida y no destruya la naturaleza. Algunos apuntes sobre la búsqueda de un paradigma alternativo a la especulación inmobiliaria y la privatización de la vida en la ciudad.

La Filosofía del Sumak kawsay o Buen Vivir

Entrevista realizada a Alberto Acosta

¿Qué es para Ud. una Filosofía de vida?

La Filosofía de vida es una forma de asumir los retos que plantea la vida, así de fácil y así de complejo. Esto se cristaliza en una ideología. Es decir en la forma de asumir el compromiso que tiene cada ser humano consigo mismo, con la humanidad y con la Naturaleza, como parte intrínseca de ella. Dentro de este contexto, todos tenemos algo que decir y algo que hacer.

Muerte y resurrección del desarrollo. El día de la marmota

Las ideas clásicas del desarrollo son cuestionadas una y otra vez, pero vuelven a reaparecer bajo distintos nombres. Parecería que se repiten ciclos en defensa de ciertas ideas, críticas, colapsos, y renacimientos del desarrollo. Por este tipo de fenómenos, para ir más allá de esa permanencia son necesarios cambios culturales.