De la obsolescencia programada al papel de lo efímero

La obsolescencia programada es un fenómeno que ha pasado del desconocimiento a hacerse un hueco en la actualidad informativa, lo que ha supuesto que reciba un gran rechazo social al ser concebido como un fraude frente al consumidor. Sin embargo, no puede ser considerado como un problema aislado, y es importante analizar el papel que cumple ésta y otras formas obsolescencias en el modelo de consumo, así como sus consecuencias sociales y ambientales y las alternativas existentes.

Piden el fin de la obsolescencia programada

La nueva Ley de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEEs) debe implantarse a lo largo de este año en España. Organizaciones de la sociedad civil han enviado sus alegaciones con el fin de incluir medidas adecuadas en el Real Decreto para proteger el medio ambiente y las personas.

Francia aprueba castigar penalmente la obsolescencia programada

Los diputados franceses han aprobado en la Asamblea que establecer una duración determinada de un producto por un fabricante, la denominada obsolescencia planeada, se puede castigar penalmente, acarreando una pena de prisión de dos años y una multa de hasta 300.000 euros que se añadiría a otras ya integradas en la Ley de Consumo.

Fabricados para fallar

¿Por qué los productos de consumo duran cada vez menos?

En nuestro quehacer diario, no son muchas las veces que nos detenemos a observar un problema que convive con nosotros desde hace muchos años. Los productos de consumo tienen una vida útil determinada, y están programados para que no duren demasiado, o al menos, presenten alguna falla que haga que recurramos a algún servicio técnico especializado cada cierto tiempo. Esta más que claro que el motor de la industria necesita de estas prácticas para que el consumo de productos tenga la continuidad con la que ha sido regulado. Eso es lo que llamamos obsolescencia programada: una especie de complot que tiene en la mira al usuario, el consumidor y a toda la sociedad de consumo que sirve para que esta cadena de compras no se corte. Problema viejo

Comprar, tirar, comprar. ¿Sabías que lo que compras ya tiene fecha de “muerte”?

Baterías que se ‘mueren’ a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas… ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?
 "Comprar, tirar, comprar" un documental que nos revela el secreto: obsolescencia programada, el motor de la economía moderna.