Resolución no afecta acuerdos del T-MEC
Durante el mes de febrero, se firmó el acuerdo que obliga a mantener las importaciones de maíz transgénico, debido a un fallo del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Allí quedó establecido que las importaciones para su uso en granjas como alimentos de animales o como base para la preparación de las tortillas mexicanas.
Al respecto, el Panel de Resolución de controversias del T-MEC resolvió que en virtud de los acuerdos contenidos en el Tratado, México no puede prohibir el ingreso de semillas genéticamente modificadas. No obstante, dentro de esta resolución no se especifica que deba haber una desprotección de la siembra y cultivo con semillas nacionales.
De este modo, para el Gobierno Mexicano sigue siendo vital la protección del maíiz autóctono desde la agricultura como fuente de soberanía. No sólo desde el punto de vista de la independencia para conseguir semillas y granos de calidad, sino como garantía de que la materia prima de los principales platos de México protegen la seguridad y la salud de los consumidores.
No obstante, corresponde ahora ejecutar las acciones pertinentes para competir con la semilla importada, tanto en el mercado interno, donde el abaratamiento de esta puede jugar un rol preponderante, como en el externo, donde deberá enfrentar aranceles y barreras de comercio asociadas a la condición libre de modificaciones genéticas.
Congresos locales aprueban la reforma y validan su rango constitucional
Tras la presentación de la reforma por parte de la Presidenta Sheinbaum Pardo y su admisión para evaluarse, los Congresos Locales se han pronunciado. De este modo son 19 los estados que acuerdan dar el sí a la protección del maíz nativo en el texto constitucional.
A tal efecto, los congresos de Campeche, Baja California, Chiapas, Colima, Tabasco, Hidalgo, Michoacán de Ocampo, Durango, Quintana Roo, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Veracruz de Ignacio de la Llave, Zacatecas y de la Ciudad de México, fueron los 19 votos a favor que contabilizó la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
El Maíz significa identidad nacional
La reforma a los artículo 4 y 27 del texto constitucional mexicano, añade carácter legal a la protección de los agricultores en todas sus escalas. Debido a que la siembra de maíz nativo protege también las tierras de cultivo y se propaga de manera natural.
En ese sentido la modificación de la Constitución establece que la semilla debe estar libre de cualquier cambio genético, y en casos de requerirse, deberá ser evaluado según las disposiciones legales. El objetivo es que el grano transgénico tenga usos industriales diferentes que liberen al pueblo mexicano de riesgos para su salud, su seguridad y el resguardo del patrimonio cutural que significa esta semilla.
Además el texto insta a priorizar la investigación y la promoción de prácticas de soberanía agrícola y alimentaria a través de la siembra de maíz nativo con técnicas de manejo agroecológico que protejan la biodiversidad y las microbiotas de los suelos. Actividad que también contribuirá con la mitigación del cambio climático.
Todo esto, pues el maíz en México es la base de la cultura y la gastronomía. Es el alimento heredado de los ancestros aztecas que cosechaban y vivían alrededor de los cultivos de este grano. De esta forma, con la proclamación de la protección de este cultivo se crea el compromiso de promover las condiciones de asistencia técnica, investigación e innovación para que la semlla continúe siendo la base de la agricultura y la alimentación mexicanas.
