El Secretario de Economía de México firmó el acuerdo para la eliminación de las restricciones al maíz transgénico en el país. Tras el fallo emitido por el panel de solución de controversias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, donde sugieren al Estado mexicano anular las disposiciones que contravienen el T-MEC. Luego de que Estados Unidos iniciara la disputa en agosto 2023.
México podrá recibir importaciones de maíz proveniente de Estados Unidos
Un decreto del 13 de febrero de 2023, prohibía en México el uso de maíz genéticamente modificado en las tortillas y cualquier otro alimentario, así como una reducción gradual de su uso en la alimentación animal. Además restringía el uso del glifosato, un herbicida comunmente usado en el cultivo de este grano. Medidas que se tomaron en su momento con el objetivo de proteger la semilla nativa ante la contaminación por el transgénico.
De allí que Estados Unidos recurrió al T-MEC y el 17 de agosto de 2023, solicitando el establecimiento de un panel de solución de controversias. El argumento presentado fue la incompatibilidad de los artículos 6, fracción II, 7 y 8 del Decreto mexicano, con las obligaciones establecidas en los Capítulos 2 (Trato Nacional y Acceso de mercancías al mercado) y 9 (Medidas sanitarias y fitosanitarias) del T-MEC.
Ya desde diciembre de 2024, el T-MEC resolvió que «Las medidas de México no se basan en la ciencia y socavan el acceso al mercado que México acordó proporcionar en dicho tratado comercial». Por lo tanto México estaría obligado a recibir maíz genéticamente modificado de Estados Unidos, en el marco del cumplimiento de los acuerdos establecidos en el Tratado.
A pesar de que el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Hacienda aclaró que no estaba de acuerdo con los argumentos del panel, pero acatarían la decisión. México alegó que los decretos del 2023 estaban alineados con la protección de la salud pública y los derechos indígenas establecidos en la legislación del país y los tratados internacionales de los que la nación forma parte.
Cabe destacar que México es el principal mercado de exportación de maíz de Estados Unidos. Sólo en 2024, el valor de estas exportaciones fue de 4.800 millones de dólares. Por lo que es una disputa importante a nivel comercial, destacando además que los campesinos mexicanos alegan que con el ingreso del producto modificado, la semilla nativa se contamina y pierde capacidad de crecer en el mismo suelo, haciendo que sea cada vez mayor la demanda del grano transgénico.
Gobierno continuará protegiendo las semillas nativas
Aunque el día de hoy en el Diario Oficial de la Federación publica el acuerdo firmado por el secretario de economía, donde se eliminan las restricciones impuestas en febrero de 2023. El Gobierno mexicano continúa en la posición de defensa de las semillas nativas.
Al efecto, la presidenta Sheinbaum Pardo, en el mes de enero envió a la Cámara de diputados una iniciativa de proyecto que propone reformar la Constitución en sus artículos 4 y 27, en materia de conservación y protección de los maíces nativos. «La iniciativa tiene el objetivo de declarar al maíz como elemento de identidad nacional y establecer la oblibación del Estado de garantizar su cultivo libre de transgénicos en el territorio nacional».
Adicionalmente, la protección de las semillas nacionales que no están genéticamente modificadas han sido aplaudidas por empresarios del sector agrícola y organizaciones no gubernamentales. Por cuanto desde su óptica protegen a su vez la salud pública y garantizan mejores rendimientos de los suelos y los cultivos en el largo plazo.
La Secretaría de Economía aclaró que México es un país autosuficiente en la producción del maíz blanco, usado en la tortilla y otros alimentos. Pero realiza importaciones de la variedad amarilla fundamentalmente para forraje de alimentación al ganado. Por lo que es importante la protección de la semilla nativa a fin de preservar la soberanía en la producción y consumo para alimentación humana.
