El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Julio Berdegué, anunció en una conferencia de prensa el decreto presidencial en donde se prohíbe el uso de 35 moléculas utilizadas en plaguicidas y otras sustancias dirigidas al sector agrícola a nivel nacional, las cuales han sido clasificadas como de alto riesgo para la salud de las personas y el medio ambiente.
El anuncio de la prohibición sobre los plaguicidas
Este decreto es el primero en más de 3 décadas, que prohíbe la producción y uso de plaguicidas, con componentes tóxicos para el entorno y forma parte del objetivo de la administración para establecer una agricultura más sostenible y segura. La medida, celebrada por el sector público, ha generado rechazo en el sector privado e industrial, alegando que esta medida tendrá un impacto negativo en la industria del país.
Sin embargo, el anuncio oficial de la prohibición de 35 sustancias altamente tóxicas utilizadas en plaguicidas a lo largo del país. El anuncio fue realizado por el titular de SADER, Julio Berdegué, quien señaló, durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, que esta medida permitirá una agricultura sostenible y amigable con el ambiente en México.
El titular de la SADER reafirmó el compromiso del gobierno sobre la preservación de un medio ambiente sano, siguiendo la línea de lo expresado en el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Afirmó que esta nueva prohibición fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre una gran variedad de dependencias relacionadas al medio ambiente, la salud y el sector agrícola.
La prohibición oficial
El decreto presidencial fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y establece que las 35 sustancias descritas en la prohibición no podrán ser utilizadas, producidas o comercializadas dentro del territorio nacional. Las sustancias serán retiradas de circulación de manera gradual, de manera que los fabricantes y agricultores puedan realizar un proceso de transición adecuado.
Según el secretario de la SADER, las sustancias presentadas fueron solamente el primer grupo que se prohibirá, pues en 2026 se presentará una segunda lista con sustancias que serán prohibidas y una tercera en 2027. En esta primera lista de sustancias, las más notables son el Endosulfán, Carbofurán y el Diclorodifeniltricloroetano, muy utilizados en la agricultura de México.
El Carbofurán, muy usado en cultivos de aguacate y algodón, ya había sido prohibido en la Unión Europea (UE). Por su parte el Endosulfán ha sido restringido en más de medio centenar de países, y es conocido por las consecuencias sobre el embarazo y el medio ambiente. El Diclorodifeniltricloroetano fue prohibido en México desde los 70 pero su uso y producción persistieron a lo largo de los años.
Las razones para restringir las sustancias en la agricultura de México y su impacto económico
De acuerdo con los estudios realizados sobre las sustancias marcadas en el decreto, estas han resultado ser neurotóxicas y cancerígenas, con el potencial para generar problemas crónicos de salud. El informe de la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM) mostró que una gran cantidad de plaguicidas aprobados en México podrían tener efectos adversos sobre la fertilidad y el desarrollo fetal.
Muchos de los plaguicidas prohibidos impactan negativamente en el medio ambiente, afectando a los insectos polinizadores, en donde compuestos como los clorpirifos y los neonicotinoides resultas en extremo dañinos. Se determinó que el uso masivo de estos químicos es una de las causas principales en la disminución del 17% en la cantidad de abejas en México.
En la industria agroquímica y agrícola de México, esta prohibición representa un golpe significativo que podría representar una pérdida económica equivalente a cientos de miles de millones de pesos. Las proyecciones realizadas por la industria indican que habrá una caída en la producción de alimentos, con una disminución cercana a los 100 millones de toneladas.
