No podemos negar que el sonido de CDMX ha cambiado muchísimo en los últimos años. Lo que antes era un relajo de puros camiones y claxons de taxis, hoy suena más como un zumbido constante de motocicletas que se meten por todos lados entre el tráfico. Para miles de personas tener una moto ya no es un lujo o un pasatiempo de fin de semana, ahora es la única herramienta que realmente les ayuda a ganarle a las marchas, los baches y el tráfico eterno que nos detiene todos los días.
Un cambio que parece inevitable
Como ahora todo lo queremos rápido, la comida, el súper o los documentos, estamos en el «boom de las motos», sin embargo, detrás de esa ventaja de llegar rápido a todos lados, hay una realidad muy dura que a veces no queremos ver hasta que ya es muy tarde. Ese sentimiento de que nada nos pasa mientras rebasamos filas de autos se ha topado con calles que no siempre están en buen estado y con que, a veces, nos falta un poco de práctica para manejar.
Lo que empezó como una idea brillante para movernos mejor, hoy se ha convertido en una preocupación muy grande para los hospitales y las autoridades de tránsito. Los números de la Secretaría de Movilidad (Semovi) son impresionantes y nos abren los ojos: en solo cinco años, la cantidad de motos con placas en la CDMX creció un 600%.
Pasamos de tener unas 19 mil en el año 2020 a más de 135 mil en este 2025. Pero lo más triste no es cuántas motos se venden, sino lo que pasa en las calles, pues en los últimos meses, los motociclistas representaron casi la mitad de todas las personas que fallecieron en accidentes, siendo ahora el grupo que corre más peligro, incluso más que los peatones.
CDMX está corriendo peligro
El problema no es solo que haya más motos, sino las condiciones en las que circulan. Muchos compran su moto porque de verdad les hace falta para moverse, pero lo hacen con miedo por tantos accidentes que se ven a diario. Aunque muchas reglas para motociclistas han cambiado, los datos muestran que el choque sigue siendo la causa principal de muerte, pero el derrape ha ganado un terreno alarmante, representando ya el 24% de los fallecimientos.
Esto sugiere que muchos conductores nuevos no cuentan con la capacitación necesaria para reaccionar ante una mancha de aceite, lluvia o un bache inesperado. A esto se suma un vacío financiero peligroso y es que, solo 2 de cada 10 motocicletas en la capital cuentan con un seguro, pero ¿Cuál es realmente el problema de esto?
El problema es que esto significa que, en caso de un siniestro grave, el conductor no solo enfrenta daños físicos que pueden costar cientos de miles de pesos en hospitalización, sino también un desastre económico total. Sin una póliza que los respalde, se convierte en una deuda impagable para familias que apenas empezaban a disfrutar de su nueva movilidad.
Puntos rojos y nuevas reglas del juego
Las autoridades ya saben cuáles son las esquinas más peligrosas, como Marina Nacional o el Circuito Interior, pues ahí es donde más choques pasan. Por eso, las reglas cambiaron, por ejemplo, ahora es obligatorio usar un buen casco, no puedes llevar niños chiquitos y necesitas una licencia especial que demuestre que sabes manejar.
Sin duda las motos llegaron para quedarse y con la inteligencia artificial y el comercio digital seguirán demandando más repartidores y traslados rápidos. El gran reto ahora es que este crecimiento no signifique más tragedias en las calles. Recuerda que manejar bien es mucho más que solo saber acelerar, se trata de usar equipo que de verdad te cuide, respetar los carriles y tener tus papeles y seguro al día. Y para que estés al tanto de todo, acá te contamos todo lo que debes saber para que no te engañen en Edomex.
