Se acabó el truco de frenar justo antes del radar para acelerar un segundo después.
Muchos conductores se han creído invencibles usando aplicaciones como Waze para “esquivar” las multas de velocidad. Pero ahora ha llegado una nueva solución que limitará a cualquiera que se pase de listo.
Las autoridades en Estados Unidos están implementando una tecnología que no mide qué tan rápido pasas frente a la cámara, sino qué tan rápido recorres kilómetros enteros. ¿Cómo funciona este sistema?
Un sistema eficiente para detectar a los más veloces
El problema con los radares tradicionales es que se pueden predecir con facilidad. Muchos conductores saben exactamente dónde están ubicados. Existen aplicaciones destinadas a detectarlas con anticipación.
Esto provoca un comportamiento riesgoso: al ver la cámara, el conductor frena de golpe. Luego, cuando la pasa, vuelve a acelerar rápidamente.
Esto pone vidas en riesgo, especialmente en zonas de construcción donde los carriles son estrechos y hay trabajadores muy cerca del flujo vehicular.
Las autoridades confirman que, a pesar de tener las carreteras llenas de cámaras, el exceso de velocidad continúa siendo la causa principal de los accidentes fatales.
Una fotografía en un punto exacto no era suficiente para proteger las áreas de alto riesgo. Hacía falta una solución que obligara a las personas a mantener una velocidad constante y segura durante todo el camino, y no solo durante unos pocos segundos.
La tecnología que Waze no puede vencer
Aquí es donde entra la nueva tecnología, que se diferencia por completo de los radares comunes. Mientras que las viejas cámaras usan señales de radar o láser para medir la velocidad en un segundo, este nuevo sistema utiliza pares de cámaras de identificación automática.
La primera cámara registra una matrícula al entrar en una zona y la segunda lo hace al salir, varios kilómetros después. El sistema simplemente calcula cuánto tiempo tardaste en recorrer esa distancia.
Si llegaste demasiado rápido al segundo punto, significa que tu velocidad promedio fue ilegal y te cobrarán una multa automáticamente.
Durante una prueba de 30 días en Estados Unidos, esta tecnología obtuvo resultados notables. Redujo en un 90% el exceso de velocidad en la zona.
Lo interesante es que el sistema es capaz de detectar el promedio de velocidad durante todo el trayecto. Es decir que si pasas rápido por la primera cámara, todavía puedes evitar problemas si reduces la velocidad lo suficiente en el resto del tramo. Así, la velocidad final será legal.
En síntesis, el objetivo no es atraparte en el momento, sino cambiar la forma en que te comportas al volante. Quiere que conduzcas de manera más segura.
Dónde se está aplicando y cómo funciona exactamente este control
La tecnología innovadora ya está empezando a cobrar estas multas en el estado de Colorado. Las autoridades han puesto en marcha este sistema en un tramo de unos 8 kilómetros (5 millas) de la autopista I-25, entre Mead y Berthoud, justo al norte de Denver.
Su funcionamiento es pura matemática y resulta muy difícil de engañar. Aunque el límite es de 65 mph, la multa suele dispararse cuando el promedio supera las 75 mph. Es decir, te dan un pequeño margen de unas 10 mph antes de sancionarte.
Como la cámara solo ve la matrícula, la boleta le llega por correo al dueño del vehículo, sin importar quién fuera al volante.
Hay que prestar atención porque el Colorado Department of Transportation coloca carteles de advertencia unos 90 metros antes de las cámaras. El problema es que muchos conductores van tan pendientes de sus aplicaciones que ignoran las señales físicas.
Muchos confían ciegamente en Waze, pero como ya vimos, un aviso de «radar próximo» ya no sirve si el sistema te está vigilando durante todo el trayecto. Este sistema podría comenzar a aplicarse en el resto del país de acuerdo a sus buenos resultados. Así que habrá que comenzar a cambiar esos hábitos de conducción peligrosos.
