El Departamento de Transporte de los Estados Unidos (USDOT) anunció esta semana un hito en la modernización del control aéreo nacional y dejó en claro que el 53% de los sistemas de telecomunicaciones que sostenían la infraestructura de vuelo de Estados Unidos ya fueron reemplazados por tecnología de última generación. Sean Duffy lo hizo oficial en sus redes sociales y señaló que la medida tendrá un impacto positivo en los tiempos de viaje, que serán más rápidos, y en la seguridad para los pasajeros de los vuelos comerciales.
El plan del DOT a nivel general
Con una inversión de US$800 millones, el DOT se comprometió a modernizar radares y comunicaciones con contratos millonarios con empresas de defensa, que forman parte de un plan mucho mayor valuado en US$12 500 millones, aprobado por el Congreso para modernizar la aviación en general. Entre las compañías de renombre nacional están RTX, Indra y Rohde & Schwarz USA, con contratos para radares de vigilancia y conmutadores de voz digitales.
Según especificaron desde la FAA, nuevas plataformas de automatización unificada y una iniciativa de inteligencia artificial llamada SMART están en mente para el futuro. Esto permitirá anticipar patrones de tráfico y clima hasta con seis meses de antelación, ahorrando millones de dólares al sector.
Avance en la reinvención del transporte aéreo estadounidense
Sean Duffy anunció que ya se sustituyó más de la mitad de los sistemas de telecomunicaciones del control aéreo y la meta declarada de construir un sistema completamente nuevo sigue en pie. En detalle, el objetivo final es también reemplazar ocho instalaciones críticas de control de tráfico aéreo en ocho estados diferentes. La FAA eligió las que se encontraban en peores condiciones para priorizar las urgencias de seguridad y eficiencia operativa.
Los principales problemas que presentan los antiguos sistemas de control aéreo son los sistemas de climatización fallidos, techos con filtraciones, cortes de servicio intermitentes y se buscará modernizar 41 aeropuertos en 24 estados en total. Las torres requerirán US$85,8 millones y los sitios designados para estas refacciones son Sacramento, San José, Carolina del Sur, Oklahoma, Florida, Idaho y Dakota del Norte.
Superando la mitad de lo planificado para el mundo aéreo estadounidense, el Departamento de Transporte también prepara cambios en las vías y en las carreteras. Por eso es que la agenda de Duffy no se limita a la aviación y se convocó a una cumbre sectorial donde se presentaron avances en seguridad ferroviaria para poner en números el crecimiento sostenido registrado en el transporte de pasajeros ferroviario.
A la vez, Sean Duffy voló en un eVTOL, un vehículo con aterrizaje vertical, en la sede de BETA Technologies en Burlington, apoyando así la movilidad aérea avanzada, de la mano con las políticas de mejora con inteligencia artificial y tecnología de punta en el control aéreo. En ese marco, la FAA lanzó el programa piloto para probar estos vehículos en condiciones reales con ocho proyectos en 26 estados en total para realizar servicios de logística y carga, vuelos autónomos, taxis urbanos y transportes regionales de pasajeros.
Motivación de la modernización
«Bajo la antigua administración, estas instalaciones fueron degradadas y se vieron deterioradas rápidamente. Necesitamos un sistema y una infraestructura que soporten el futuro», declaró Duffy respecto al plan de instalaciones modernas de control aéreo y radares de aproximación terminal (TRACON) distribuidas en los 8 estados. La FAA justifica que las más urgentes serán cubiertas en primera instancia, para dejar en segundo plano al resto, pero intentando finalizar todo dentro del programa.
Parte del presupuesto establecido por el USDOT también será destinado al mantenimiento de las instalaciones del control del país, distribuidas en segmentos de US$20 millones anuales durante cinco años.
