El congresista Tom Barrett (distrito 07 de Michigan) concretó exitosamente las gestiones para asegurar los fondos necesarios para la modernización del Aeropuerto de Lansing. El aeródromo contará próximamente con nuevas pasarelas de embarque, para mayor comodidad y seguridad de sus usuarios.
Lansing, centro de operaciones estratégico
Ubicado en el municipio de DeWitt, Región de la Capital de Michigan, el Aeropuerto Internacional de Lansing representa un punto clave para el transporte, el turismo y la economía del estado, desde donde también se orquestan importantes operaciones para el transporte de carga.
Según estadísticas, desde allí se mueven más de 63 millones de libras de productos de manufactura que alimentan al sector industrial, además del servicio brindado a las más de 352 mil personas que frecuentan el aeródromo anualmente.
Asimismo, Lansing es una fuente de alimento para la economía local, ya que emplea a alrededor de 700 personas y genera un impacto económico de aproximadamente US$1000 millones por año, gracias a la presencia de importantes corporaciones como American Airlines, Delta Air Lines, Breeze Airways y Apple Leisure Group.
Sus instalaciones también dan alojamiento al Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., al tratarse del único punto de ingreso al país en todo el estado, desde donde se llevan a cabo operaciones de carácter internacional.
Actualmente, el edificio, que se extiende a lo largo de 2032 acres y cuenta con 9 puertas de embarque y 3 pistas de aterrizaje, es foco de reformas orientadas a modernizar su sistema de circulación, con la incorporación de pasarelas de embarque nuevas.
Se trata de los puentes elevados que conectan la terminal del aeropuerto con el ingreso directo al avión, para evitar que los pasajeros se vean obligados a movilizarse por la pista, bajo el riesgo de sufrir accidentes a manos de vehículos o sufrir la exposición al sonido de las aeronaves y sus emisiones.
«Las nuevas pasarelas no solo permitirán al aeropuerto atender a los pasajeros de forma más eficiente, sino que también garantizarán que los residentes del centro de Michigan y los visitantes puedan volar a Lansing de forma segura y cómoda», afirmó Barrett, principal impulsor de los cambios.
Millonaria inversión
El funcionario logró sacar tajada de fondos federales a través del proyecto de ley de asignaciones, para financiar la compra y la instalación de los nuevos sistemas, considerando que contribuirán «a la seguridad, la eficiencia y la fiabilidad de nuestras instalaciones para nuestros arrendatarios, aerolíneas asociadas y pasajeros».
Del total de US$146 millones que Barrett consiguió para impulsar obras públicas en el centro de Michigan, US$7,8 millones serán destinados a cubrir los gastos de las refacciones en la infraestructura de Lansing, empezando por las pasarelas.
«Las pasarelas actuales están obsoletas y requieren reparaciones constantes; una de ellas está fuera de servicio», explicaron desde la administración del aeropuerto. En esta línea, afirmaron que «las nuevas serán energéticamente eficientes y cumplirán con los estándares de accesibilidad más recientes establecidos por la Ley de Estadounidenses con Discapacidades».
Al respecto, el senador Gary Peters manifestó estar orgulloso de haber contribuido con las gestiones burocráticas en el Congreso. «Los habitantes de Michigan necesitan una infraestructura de transporte segura y confiable para llegar a sus destinos», defendió.
La agenda de modernización del USDOT
Las actualizaciones promovidas por el republicano Barrett siguen los lineamientos del Departamento de Transporte, que se propuso renovar los aeropuertos de todo el país para integrar avances tecnológicos que refuercen la seguridad y agilicen las operaciones.
Además, el organismo manifestó su interés por garantizar la inclusión y la comodidad de familias, menores de edad y personas neurodivergentes, por lo que anunció la inversión de US$970 millones que fueron distribuidos en 133 subvenciones, a lo largo de 45 estados, para concretar refacciones en los edificios.
