Encaminados a un futuro prometedor en la industria automotriz con los coches híbridos, México ha dado muchos pasos atrás, ¿La razón? Las amenazas de Trump de aranceles sobre importaciones se hicieron realidad, y ahora solo queda sobrellevar la situación, ante los países y empresas que quieren huir de México.
¿Qué otro país da la espalda a México ante los aranceles de Estados Unidos?
Donald Trump desató el caos por completo. Sus aranceles se convirtieron en la peor pesadilla para muchos países. México está sujeto a un 25 % de impuesto por importación en el sector automotriz, por lo que, todos los coches que se haga en el país y se vendan en Estados Unidos, saldrán más caros.
Esto es un cambio radical en un país que estaba acostumbrado a ser exportador, pues varias fábricas se plantaron para aprovechar la mano de obra y costos económicos, además de la cercanía con los Estados Unidos. Pero ahora, varias empresas huyen en esta nueva realidad, como esta mítica marca.
A esta salida de compañías extranjeras, se une Japón, que mantenía relaciones con México como una de las industrias más sólidas en el ámbito automotriz. Solo en 2023, exportó coches a Estados Unidos por valor de 41 070 millones de dólares.
Marcas reconocidas como Toyota, Honda, Nissan, Mazda y Subaru mantiene presencia en tierras estadounidenses durante décadas, apostando por híbridos eficientes y fabricando en territorio mexicano con piezas importadas desde Asia.
Pero ahora, todo cambiará. Aunque ensamblen en Estados Unidos y den la espalda a México, seguirán estando sujetos a los aranceles. Esto debido a que, cualquier pieza producida fuera de Estados Unidos tendrá impuesto, rompiendo cualquier esquema actual para minimizar costos.
Las consecuencias no se hacen esperar, se estima que Japón podría perder hasta 17 000 millones de dólares con caída del 0,2 % del PIB. Para empresas como Mazda y Nissan, se prevé una pérdida del 59 % y 56 % de sus beneficios, respectivamente.
México se encuentra atrapada entre la presión económica y la diplomacia estratégica
Como uno de los principales exportadores de coches a Estados Unidos, con 2,5 millones de autos enviados en 2024, México es uno de los grandes afectados. A pesar de llevar las cosas con calma por el T-MEC, los aranceles del 25 % dejan en una posición delicada.
De acuerdo con Sheinbaum, la buena relación bilateral es una de las razones por las que México recibió un trato preferencial. Sin embargo, el impacto para la industria automotriz es innegable. Los aranceles también abarcan motores y transmisiones, que comenzarán a regir a más tardar el 3 de mayo.
A pesar de tomar medidas para mejorar los acuerdos, ya son varias las marcas que abandonan o paralizan por un tiempo las operaciones en el país. Además, se encuentra el problema de que, grandes marcas se alejan y por esta razón no traen sus mejores coches eléctricos.
¿Qué pasará en general con toda la industria automotriz ante esta incertidumbre?
Mientras Europa apuesta por los autos eléctricos, Japón sigue confiando en los coches híbridos, en donde México pretendía ser su base latina. Sin embargo, con aranceles en Estados Unidos, regulaciones ambientales en Europa y el dominio de China en el mercado de autos eléctricos, las cosas no son fáciles.
Japón tendrá que adaptarse al nuevo mercado cambiante, impulsado por los conflictos políticos y económicos, si quieren sobrevivir en esta nueva guerra comercial. Por ejemplo, China ha mudado la mayor parte de sus inversiones a este otro país.
En el caso de México, aunque muchos sectores como el agroalimentario, manufacturas electrónicas, eléctricos y farmacéuticos lograron quedar exentos, el automotriz, que es uno de los actores clave para la economía nacional, sigue en aprietos y bajo todas las miradas.
Por su parte, los coches híbridos, que están siendo protagonistas por su economía y menor contaminación, se quedan a la espera de que las condiciones mejoren con alianzas, inversiones o nuevas estrategias de mercado. Lo que sí queda claro es que Trump quiere priorizar lo nacional y americano.
