Los vehículos más potentes, como las camionetas todoterreno y los 4×4, siempre han dependido de motores de combustión para tener la fuerza necesaria. Esta dependencia de la gasolina y el diésel ha sido, durante décadas, la base para dominar los caminos difíciles y asegurar la potencia bruta requerida en la aventura extrema, sin embargo, a medida que el mundo avanza hacia energías limpias, la industria se enfrenta a un desafío enorme, así que una empresa ha decidido tomar un camino arriesgado, pero también muy astuto. Veamos de qué se trata.
Un gran desafío por cumplir
La gran pregunta que se hacen las marcas es ¿cómo se puede construir un vehículo que sea sostenible, pero que al mismo tiempo ofrezca la potencia, el alcance y la durabilidad que exige la exploración fuera de carretera? La respuesta es más que un simple cambio de batería; es una redefinición total del diseño de los vehículos de aventura.
Pero ahora esta pregunta ha sido resuelta por una de las marcas más grandes del mundo, que ha decidido cambiar por completo las reglas del juego para sus modelos más fuertes. Lo que ha presentado no es una simple camioneta eléctrica para la ciudad, sino un prototipo funcional que soluciona el dilema de la potencia limpia en la naturaleza.
Esta marca dirá adiós a la gasolina y demás combustibles, ya que sus motores se alimentarán de electricidad, pero con una capacidad extrema. Sucede que el Hyundai Crater Concept se presentó como un todoterreno totalmente eléctrico, con tracción total real, que busca ser más funcional, robusto y tecnológico que cualquier 4×4 de gasolina tradicional.
Un vehículo para la aventura extrema
El prototipo Crater, hecho por Hyundai en Estados Unidos, es una muestra de cómo serán los futuros vehículos de aventura de la marca, que se llamarán XRT. Su diseño es muy fuerte, como si fuera puro músculo, estrena un estilo llamado «Art of Steel» (Arte de Acero), con líneas rectas y muy marcadas que demuestran que es un vehículo es un todoterreno. Es una bestia tan impresionante como estos nuevos monstruos chinos.
Lo más importante de este vehículo es que sirve para muchas cosas. Por ejemplo, no tiene espejos a los lados, sino cámaras que se pueden desmontar y usar como linternas o para grabar mientras estás explorando. Además, tiene unos cables que van del motor al techo (llamados «limb risers») para desviar las ramas y que no rayen la pintura en caminos estrechos. Y, para hacerlo más divertido, los ganchos que sirven para remolcar son también abridores de botellas.
La magia de un todoterreno
Aunque este carro es totalmente eléctrico, el Crater trae todo lo que piden los expertos en manejo fuera de carretera. Tiene tracción en las cuatro ruedas eléctrica, unos sistemas que bloquean la fuerza para que no patinen las llantas, y un control especial para bajar pendientes muy inclinadas. Lo mejor de ser eléctrico es la fuerza inmediata (torque), que permite pasar los obstáculos de forma superior y sin esperar, algo que un motor de gasolina no puede dar.
Por dentro, el diseño es práctico. El Crater evita las pantallas táctiles gigantes. En su lugar, usa controles y botones reales para las funciones más importantes, como cambiar entre modos de manejo (nieve, arena, barro y XRT). Toda la información clave se ve proyectada en una pantalla panorámica en el parabrisas, lo que es mucho más seguro y fácil de ver cuando se maneja con atención en caminos difíciles.
El interior del carro tiene una estructura de seguridad visible, llamada jaula antivuelco para que sea muy seguro en cualquier reto. Además, trae una mascota robótica llamada «Crater Man», que es divertida y futurista, y que puede poner juegos o animaciones de fogatas mientras el carro está quieto y recargando la batería.
Sin duda, el Hyundai Crater Concept es mucho más que un prototipo, es un aviso de que la era de la gasolina se acabó para los todoterrenos. Al juntar un diseño avanzado con capacidades muy robustas (tracción 4×4 y sistemas de bloqueo), Hyundai demuestra que el futuro de los vehículos de aventura será más potente, limpio y moderno. Esto confirma que la exploración extrema ya no tiene que contaminar nuestro planeta, pues siempre se puede optar por una alternativa más amigable y otra prueba de ello es este auto que asusta a Occidente.
