Sean Duffy, el secretario de Transporte de Estados Unidos, anunció este jueves que suspenderá aproximadamente US$74 millones en subsidios federales a obras viales en Nueva York por un enfrentamiento que mantiene con la gobernadora demócrata Kathy Hochul alrededor de la habilitación de camioneros extranjeros con permisos de trabajo vencidos y la negativa de la política a dar de baja los mismos.
La medida del DOT como detonante del retiro
A finales de 2025, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes, conocida como FMCSA, comenzó con las auditorías de las licencias CDL de Nueva York, con el resultado de que más de la mitad de las 32 000 emitidas por parte de no residentes se encontraban vencidas, ya que superaron la vigencia de sus permisos de trabajo. Como consecuencia de esto, el gobierno de Nueva York dejó de emitir nuevas licencias a no residentes, pero se negó a revisar las ya emitidas a pesar de la orden de la administración Trump.
Como respuesta, Nueva York y su gobierno negaron tener una obligación legal para realizar la tarea retroactiva y, como consecuencia, la administración Trump, a través del comunicado del encargado del Departamento de Transporte, oficializó la retención.
Suspenden US$74 millones para Nueva York
Debido al conflicto federal por las licencias a transportistas migrantes con permiso de trabajo vencido en Nueva York, la administración Trump hizo oficial que retendrá US$74 millones por no cumplir con la exigencia de revisar los permisos que anteriormente habían sido aprobados y que no cuentan con la habilitación legal por el tiempo de permanencia en el país. Según lo especificaron, el fondo federal retenido corresponde a obras viales que deberían comenzar pronto, pero el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de Nueva York ya fue informado al respecto con una carta formal.
«Le prometí al pueblo americano que haría responsable a cualquier líder estatal por no protegerlos de conductores extranjeros no verificados y no calificados. Hoy cumplo esa promesa al negarme a financiar las peligrosas políticas antiamericanas de la gobernadora Hochul», declaró Sean Duffy, el secretario de Transporte contra la líder de Nueva York, a quien calificó de «líder de extrema izquierda».
Tras la auditoría a la DMV de Nueva York, donde se detectaron licencias comerciales con vigencia de 4 a 8 años a personas sin importar si son migrantes o ciudadanos, el gobierno federal pide revocar los permisos retroactivamente, ante lo que Nueva York respondió que no está legalmente obligada a hacerlo. El argumento federal se relaciona con la presión de la administración Trump por varios accidentes graves protagonizados por camioneros migrantes en el país.
Junto a la postura del titular del DOT aparece la versión de Derek Barrs, el administrador de la FMCSA, quien declaró que otros US$147 millones están en riesgo si el estado sigue sin cumplir con el cambio en las licencias. A la vez, sumó: «La continua negativa de Nueva York a corregir estas fallas socava esa misión, y no permitiremos que los dólares federales respalden un sistema que no cumple con la ley». En el ojo del huracán, las licencias y los fondos viales vuelven a la mira pública.
La respuesta
Ante la oficialización de los US$74 millones retenidos de forma inmediata, el portavoz de la gobernadora Kathy Hochul se pronunció y dijo: «Esto es un intento de atacar a los estados azules, porque, como todos saben, Nueva York simplemente sigue las reglas emitidas por el gobierno federal cuando otorga licencias de conducción comercial, algo que incluso la administración Trump reconoció». Luego, advirtió que la medida de Duffy podría afectar la capacidad de «mantener seguras las carreteras, trenes y otra infraestructura para los neoyorquinos».
